lunes, 8 de diciembre de 2008

Los amos del mundo


Contra la deshumanización, como estilo de vida.

Harto ya de estar harto, diría el gran poeta Serrat, pero mucho más que eso, es la náusea.

Ni izquierda ni derecha. Apenas , lo necesario para denunciar la deshumanización.

Transcribo a Arturo Perez Reverte, quien lo resume mejor que nadie.



LOS AMOS DEL MUNDO
Arturo Pérez-Reverte
Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los
cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos,
en la agenda electrónica, en la tecla antro del computador, su futuro y
el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al
paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del
cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una
ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron
un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid
o a la de Wall Street , y dicen en inglés cosas como long-term capital
management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos
multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como
quien comenta el partido del domingo. Usted no los conoce ni en pintura,
pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un
furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni
siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una
recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a
ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos
expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por
hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden
ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones
fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía
productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y
con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y
subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es
mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de
prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de
la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano,
y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se
embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego
se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos
ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en
la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos
por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo
especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada
día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la
espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas
de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus
fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso:
alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos
especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía
mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras
que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y
para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas,
no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos
pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al
Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son
colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas
de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y
chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar
la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a
veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión
empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo
largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana
para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda
externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros
de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los
amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto
neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de
tanta poca vergüenza.
Y AHORA... A QUE TE SUENA ESTO

martes, 18 de noviembre de 2008

La entropía que no entendimos




El movimiento constante, induce al cansancio.


Cansancio de solo verlo.


Cansancio de no entenderlo.


El movimiento, incomoda.


Y si no hubiera movimiento...?


Y si finalmente se estabilizara...?


Y si se congelara Heráclito...?


Quizás no lo podríamos soportar, ni siquiera como concepto.


Añoraríamos la áspera dinámica, que es también muy parecida al desorden de la vida misma.




Citado por la Dra. Esther Díaz:


Jorge Luis Borges, en “La doctrina de los ciclos”, lo expresa de esta manera: “Esa gradual desintegración de las fuerzas que componen el universo, es la entropía. Una vez alcanzado el máximo de entropía. Una vez igualadas las diversas temperaturas, una vez excluida (o compensada) toda acción de un cuerpo sobre otro, el mundo será un fortuito concurso de átomos. En el centro profundo de las estrellas, ese difícil y mortal equilibrio ha sido logrado. A fuerza de intercambios el universo entero lo alcanzará y estará tibio y muerto. La luz se va perdiendo en calor; el universo, minuto por minuto, se hace invisible. Se hace más liviano, también. Alguna vez, ya no será más que calor: calor equilibrado, inmóvil, igual. Entonces habrá muerto.” (Obras completas, Buenos Aires, Emece, 1989).

sábado, 15 de noviembre de 2008

Materialismo histérico



Más de lo mismo.
Trabajar para tener, tener para ser, para gastar.
Acumular , hasta que no quede espacio.
Comprar espacio para acumular.
Leer para referir, referir, para impactar, impactar para ganar, ganar para consumir.
El tiempo pasa y es tan bellamente indiferente a mi cosmovisión.
Trascendencia en cuotas.
Vida transpolada en créditos...créditos para pagar otros créditos, para pagar otra vida.
Y el ideario imposible en una pantalla conectada a Internet.
Sos una entelequia de lo que querías evitar.
El trabajo te trabaja, los libros te leen, las palabras hablan por vos.
Y cada vez sabes más que es lo que no quieres.
Mientras tu mundo se hace más pequeño, los radicales libres hacen su trabajo.
Tu mundo se hace cada vez más pequeño y sabes que cada vez sos más pobre de tiempo.
Y un microsegundo antes del infarto , entiendes que estabas equivocado.

jueves, 9 de octubre de 2008

Competir...¿contra quien?


Tenemos metido hasta en el ADN una cultura de la competencia.

Todo se resuelve como un jueguito: ganador o perdedor.

Y en lo personal, la competencia no me asusta.

La incompetencia, si.


El problema aparece cuando se vuelve un espíritu obsesivo de competencia.

Carrera de ratas o de ratoncitos ciegos, parafraseando a Agatha Christie.


A continuación, transcribo una reseña del libro de Konrad Lorenz "Los ocho pecados mortales de la humanidad civilizada". Me pareció interesante.



La ansiedad con miedo y el miedo con ansiedad contribuyen a robarle al ser humano sus cualidades más esenciales. Una de ellas es la reflexión. Tal como lo he detallado en mi trabajo “Innate bases of Learning” [7] , a lo largo del enigmático proceso de hominización muy probablemente jugó un papel decisivo el hecho de que ese ser que con tanta curiosidad exploraba su medio ambiente, un buen día se descubrió a si mismo en el campo visual de su investigación. Este descubrimiento del propio ser no tiene en absoluto que haberse producido con aquél asombro ante lo hasta ayer sobreentendido que dio nacimiento a la filosofía. El sólo hecho de que, pongamos por caso, la mano sensible que aprehende llegó a ser vista y comprendida como una cosa del mundo exterior, al lado de las cosas externas aprehendidas y percibidas por el tacto, tiene que haber establecido una nueva relación cuyas consecuencias se hicieron determinantes de toda una nueva era. Es imposible que un ser desarrolle el pensamiento conceptual, el lenguaje hablado y la conciencia moral responsable si todavía no ha tomado conciencia de la existencia de su propio ser interior. Un ser que deja de reflexionar corre el riesgo de perder todas estas cualidades y todos estos caracteres específicamente humanos.
Una de las más malignas consecuencias de la ansiedad frenética, o bien y quizás del miedo directamente producido por esa ansiedad, es la evidente incapacidad de los hombres modernos de quedarse solos incluso por cortos períodos de tiempo. Evitan cualquier posibilidad de introspección y de meditación con temerosa diligencia, como si tuviesen miedo de que la reflexión los enfrente con un horrible retrato de si mismos, de un modo similar a lo que describe Oscar Wilde en su clásica novela de terror “The Picture of Dorian Gray” [8] . La cada vez más extendida adicción al ruido – que hasta resulta directamente paradójica en vista de la neurastenia generalizada – no se explica más que por el hecho de que algo debe estar teniendo que ser anestesiado. En ocasión de un paseo por el bosque, mi esposa y yo de pronto escuchamos una radio portátil cuyo barullo se aproximaba rápidamente y que un joven de unos 16 años llevaba en el portaequipaje de su bicicleta. Mi esposa observó: “¡Éste tiene miedo de escuchar el canto de los pájaros!” Yo creo más bien que solamente tenía miedo de verse por un solo instante en el peligro de encontrarse consigo mismo. Personas que por lo demás son bastante intelectualmente exigentes, ¿por qué prefieren las directamente estúpidas transmisiones comerciales de la televisión antes de quedarse a solas consigo mismas? Con toda seguridad sólo porque esto les ayuda a reprimir la reflexión.
Los seres humanos sufren, pues, bajo las presiones nerviosas y espirituales que les impone la competencia con sus semejantes. Aunque desde la más tierna infancia resultan adiestrados para ver progresos en todas las demenciales manifestaciones de esta competencia, es justamente en los ojos de los más progresistas que más nítidamente se puede ver el miedo que los impulsa, y son los más capaces y los más adaptados a “los tiempos que corren” quienes mueren de infarto particularmente pronto.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Creciste en los 80?

Sin pretender ponerse en nostalgiosos...entendamos que aquellas aguas trajeron estos lodos.
En definitiva, uno también es todo lo que arrastra.
Copio este post, que me pareció bien hecho (salvando los errores de tipeo):
http://www.taringa.net/posts/offtopic/1437993/¿Creciste-en-la-década-de-los-ochenta.html

¿Creciste en la década de los ochenta? Entonces viste… Los Dukes de Hazzard, el Superagente 86, The Ghostbusters, Blanco y Negro, V Invasión extraterrestre, Brigada A, Música Total, Heidi, el video de Thriller, las películas de Tiburón, Delfín y Mojarrita, los Sábados de Super Acción, He-Man, MacGyver, E.T., Titanes en el Ring, Top Gun, las novelas de Verónica Castro, Finalísima, la publicidad de By Deep con Patricia Sarán, Margarito Tereré, Rambo, Mazinger Z, El Chavo, la Pantera Rosa, Telemach, Benny Hill, Sábados de la Bondad, Badía y Compañía, El Club de Michel Jackson con Domingo Dinubila, La Isla de Gilligan, Las gatitas y los ratones de Porcel, Meteoro, Astroboy, Los Picapiedras, Pelito, Mesa de Noticias, Los Bicivoladores, Volver al Futuro, Magnum, la publicidad de Durax con Jorge Martínez, Terminator, Chips, División Miami, Viajeros, Footloose, Fama, Los Pitufos, Dallas, Festilindo, Amo y Señor, La Noticia Rebelde, Petroccelli, La Ola VErde, Verano Azul, La Isla de la Fantasía, Grease, Mork y Mindy, Muchacho Lobo, Operación Ja Ja, El Increible Hulk, Tootsie, Mister Magoo, Plaza Sesamo, El libro gordo de Petete, Indiana Jones, El planeta de los simios, Pesadilla en lo profundo de la noche, las Mil y Una de Sapag, Crecer con papá, la pandilla de la computadora, la familia Ingalls, La historia oficial, Buenas tardes mucho gusto, el Club 700, El deporte y el hombre, el pulpo negro, Martes 13, Flamingo Road, Remington Steel, La profecía, Aunque usted no lo crea by Ripley, Muelle 56, El crucero del Amor, Cupido Motorizado, Johnny Allon presenta, Hico el caballito valiente, Hiperhumor, Función Privada, El pájaro canta hasta morir, 10 la mujer perfecta, Telescuela Técnica, Aprendijuegos, La película sorpresa, Lazos Familiares, el video de Cuando Pase el Temblor, Cantaniño, Disneylandia, las calles de San Francisco, el show de Patsy, El hombre del doblaje, Seis para triunfar, Nueve semanas y media, Falcon Crest, El hombre de la Alántida, Webster, Alf, Los super amigos, Galactica, Los transformers, Piernas locas Crein, Robotech, La publicidad de Jockey con Susana Romero, Calabromas, botica de Tango, El arte de la elegancia de Jean Cartier, LA vengadora, Flashdance, Amandote, Dos para una mentira, Matt Houston, Baretta, Dirty Dancing, Joe 90, BJ, Sheriff Lobo… … Y usaste… las Adidas New York, los relojes con calculadora, la lapicera Parker, los sweters de punto inglés, las bicicletas cross con tanquesito de nafta, la ropa Sun Surf, los carritos con rulemanes, el corte taza , los pantalones desflecados, los walkie talkie, la colonia Pibes, los televisores grundig “Caro… pero el mejor”, la Drean Commodore 64, el Miky moco, los jeans Fiorucci, la honda Custom, la Boligoma “bopolipigopomapa una sola pasadita”, los botines Fulvecito, el borratinta Pelican, la ropa deportiva Dipportto, el papel araña, la lapicera Sheffer, la colonia Coqueterías, los Chasqui boom, los productos Hello Kitty, los aparatos en los dientes, los pantalones nevados, los Pony, los anteojos espejados, las ojotas banana, los centros musicales, la revista Flash, las pistas de patinaje sobre hielo, los pantalones Diller, el Samba, las motitos Garelli, los libros Elige tu propia aventura, el Simon, las hojas canson, los Kalquitos, los germinadores, los vasitos plegables, los grabadores monoaurales, las zapatillas con abrojo, las botas tejanas, la ropa angelo Paolo, los jeans Tavernitti, las Nike Feraldi, los pitucones, la permanente, la revista Libre, la lapicera 303, la colonia Paco, la ropa verde agua y salmón, las Topper náuticas, la revista Goles, los sacos a lo Sergio Denis, el simulcop, las botas de lluvia Topper, el corte cubano, las bicicletas de carrera, la camiseta de Boca con la publicidad de Vinos Maravilla, o la de River con la de Fate, los pantalones Little Stone, el manual Kapeluz, los sobretodos negros, las Adilets, las pinturitas Tammy, los zoquetes con pompon, los patines con cuatro ruedas naranjas, la brillantina, los corbatines, los pantalones Pirueta… … Y naturalmente probaste… el naranjú, el topolin, la gaseosa Montain Dew, los alfajores Capitan del espacio, el helado Patalin, los caramelos Fizz, el Zucoa, las pastillas Yapa, los Tubby 3 y Tubby 4, la gaseosa Fini de litro y cuarto, las hamburguesas de Pumper Nic, el helado de crema del cielo, el vino Resero, los cigarrillos 43/70, el champagne Monitor, el postre Sandy, los quesitos Addler, el chocolate Toblerone, la Coca Cola de litro en envase de vidrio y la de dos litros con la base de plastico negro, el chocolate Grafitti, las mielsitas, el chocolate paraguitas, el Añejo W, las pastillitas Punch, los caramelos Frutifru, los chicles Jirafa, el chocolate Aero, el jugo Montefiore Custodiado, el chocolate Amore, los Tutuca, la gallinita, las moneditas de chocolate, el turrón, la gaseosa Tab… … Y muy probablemente jugaste… con los Mis Ladrillos, el bombero loco, el yo-yo Taka, los Poketers, los autitos Galgo, el Super Bolido, las figuritas de Frutillitas, el Rey Momo, los topi, las bolitas japonesas, los playmovil, las cartitas Tope&Cuartet, el Miky Moco, el cubo mágico, el pac-man, los autitos playeros con cucharitas, al estástico, al mensu, con los muñecos Topi, el camion de BJ, los autitos Duravit, las muñecas Fluorella Sabor, el Tiki Taka, en el Italpark, en Interama, con el Coleco Vision, la patineta, los temerarios, las bombuchas, el Simon, el tinenti, los chascos, el estanciero, el juego de la vida, el carrera de mente, el ludomatic, el ula ula, los muñequitos de mi pequeño pony, los calquitos, los relojes con jueguitos, la pelota Tango a verdad o consecuencia, al semáforo, al stop, al quemado, a la mosca, al poliladron, al hoyo y quema, a la tapadita, a la chupadita, al rango, alos caballitos, al metegol-entra, al veinticinco, al tutti frutti, a la papa, al TEG, a la manche congelada, a la mancha venenosa… … Y seguro escuchaste… el tema “nosotros somos el mundo” del disco USA for Africa, a Lionel Richie, a los Parchis, Menudo, Tremendo, Pablito Ruiz, “Murmullo descuidado” de Wham, “Uno, dos, ultraviolento” de los Violadores, “Tirá para arriba” de Miguel Mateos - Zas, “las chicas solo quieren divertirse” de Cindy Lauper, “solo llamé para decirte que te amo” de Stivie Wonder, “Cada vez que respiras” de The Police”, “La úlitma cuenta regresiva” de Europe, a Village People, Sergio Denis, Pimpinela, las Primas, Tormenta, Jose Velez, Juan “corazón” Ramon, Pedrito Rico, “lollipop” por las Viudas e Hijas del Roque Enroll, a Duran Duran, Demisse Roussos, Richard Clayderman, A- ha, The cure, “Camina como un egipcio” de The Bangles, “puerto Pollenza”, a Silvio Rodriguez y Pablo Milanes, Eddy Sierra, Cesar Banana Pueyrredon, Luca Prodan, Guillermito Fernadez, “La isla bonita” de Madonna, a Boy George, Bon Jovi, “Wadu Wadu” de Virus, “Puedes dejarte el sombrero puesto” de Joe Cocker, Git, “solo le pido a Dios” de Leon Gieco, “himno de mi corazón” de los Abuelos de la Nada, “billy Jean” de Michael Jackson, “Heroes” de David Bowie, Queen, Phil Collins, The Mission, The Bolshoi, Billy Idol, “Sobredosis de TV” de Soda Stereo, “DonJose” de los Intocables, “Via Mexico” de Sueter, los Twist, “la rubia tarada” de Sumo… … Y quizás te acuerdes de… Jorge Comas, el cajon de Herminio Iglesias, el breakdance, Claudio Borghi, Jose de Zer, Chichita de Arquiga, Gachy Ferrari, el plan Austral, Carozo y Narizota y el Profesor Gabinete, Nelson Piquet, Pierre Nodoiuna, Verónica Castro, Martco Estel, Johnny Tolengo, Goma-Goma, Florencia Canale, Marcelo Marcote, los autos negros de Lotus, Jose Luis Cuchiufo, la disco New York City, Arnaldo Andre cacheteando a la Kuliok, Julieta Magaña, Poncharello, Leroy de Fama, Gargamel, JR Ewing, El hinca de Camerun, El Señor Televisor, la mano de dios, Marcelo Dos Santos, el “Facha” Martel, las manos mágicas, el Bufalo Funes, Pedrito Salaberry, Martina Navratilova, los asaltos, el Ecoloco de Odisea Burbujas, el pedo de Maria Amuchastegui, los paros generales, Saul Ubaldini, Tandarica, Mac Phantom, Paolo el Roquero, Lorena Paola (gorda), Jose Corzo Gomez, MurrayBozinsky, Trapito, los ositos cariñosos, Pinar de Rocha, Bo Derek, Gogo Safigueroa, Tatu de la Isla de la Fantasia, Juan Jose Morete, Jorgelina Aranda, Pepe payaso y Ratontito, el chupetometro de Bala, Luchiano el marciano, Milton Melgar, la crotoxina, “Teodoro&Cia, el loco Chavez, Pampita, el Gacel punta en blanco, la coupe Fuego, el Sierra XR4, Rob Lowe, Marvin Hagler, Ronald Reagan, Joan Collins, Pat Cash, Yanick Noah, los cigarrillos Zaratoga, Mister T, Quique Dapiagi, Mister Moto, Kim Bassinger, Silvestre, Clarence el leon visco, Chuck Norris, Edda Bustamante, Mochin Marafiotti, Pipo Pescador, Rogelio Roldan, Marcelo Trobbiani, la hiperhinflación, la doctora Aslan, Martillo Roldan, Rita Turdero, La Pantera de Mataderos, Leonor Benedetto, Camila Perisse, Noemi Alan, Tom Lupo…

Y por último algunas frases…
“Adianchi” Alberto Olmedo
“Buenas noches, Argentina” Sergio Villaroel
“Tu ruta es mi ruta” Anibal el number one
“un programa hecho con… amor!!!” Silvio Soldán
“Dame otra piña” Publicidad de Piña Colada
“conmigo o sin migo” Herminio Iglesias
“el avion, el avion” Tatu de la isla de la Fantasia
“quién mueve???” Mauro Viale
“Le pertenezco” Delanata
“Se me hierve la cabeza” Palmiro Caballasca
“No va a andar” Anejo W
“Fue sin querer queriendo” El Chavo
“Felices Pascuas , la casa esta en orden”
“De que estás hablando Willis?” Arnold de Blanco y Negro
“Patty te quiero ” Publicidad de Paty
“YO me quiero casar……………… y usted?” Roberto Galan
“Me encanta cuando un plan se concreta” Anibal Smith
“Yo lo como desde que era así de chiquitito” Publicidad de Chocolate Aguila “Alcoyana- Alcoyana, Capri- Capri” Berugo Carambula
“Por eso mis queridos chichipios vermut con papas fritas y Good Show” Tato Bores
“Siganme, no los voy a defraudar” Carlos Menem
“Un corte, una quebrada y en seguida volvemos”
“Le seguimos haciendo muy buena compañia” Juan Alberto Badia
“De acáaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa” Alberto Olmedo
“Chicas, haganse el papanicolau” Tita Merello
“Con la democracia se come, se cura y se educa” Raul Alfonsin
“Volvete, Petronilo que la Argentina te queda chica” Carlitos Bala
“Barrilete Cosmico” Victor Hugo Morales
“no hay problema” Alf
“Savoy, savoy” Alberto Olmedo
“Se’gual” Minguito
“Oh, Charls” Caroline Ingalls
“Hala, hala, blancas palomitas” Efrain de Señorita Maestra
“VAmos a tocar un estreno… ya el segundo estreno… se llama Costumbres Argentinas y dice así…” Andres Calamaro

Solo un poco de nostalgia...

jueves, 26 de junio de 2008

El dogma de la educación pública

A proposito de esto de derribar dogmas, cito al profesor, Dr. Carlos Diego Córdoba, quien sostiene que todo concepto debe pasar por la prueba del ácido, para ver si subsiste y si estamos ante el oro de una buena idea.
La educación no es ajena a esos dogmas.

¿Hasta que punto es incuestionable la educación pública obligatoria?
O dicho de otra manera...¿es realmente educación pública la que tenemos?

Transcribo un muy buen artículo al respecto.


SEPARANDO ESCUELA Y ESTADO (tomado de http://www.atlas.org.ar/educacion/rodriguez_2.asp)
por Natalia Rodríguez


La idea de que la educación pública es uno de los grandes logros de nuestras sociedades y un elemento imprescindible para el desarrollo de un país es repetida hasta el hartazgo.
Es uno de esos típicos latiguillos de la opinión pública que han logrado instalarse con la fuerza de una verdad atemporal.
Pero una batería de argumentos separan con gran profundidad el prejuicio, la costumbre y el desconocimiento de la realidad, de los fundamentos éticos que justifican proclamar la separación de la educación y el Estado.
Esto último es lo que plantea Sheldon Richman en su libro Separando escuela y estado: cómo liberar a las familias norteamericanas editado por The Future of Freedom Foundation. La idea sustancial es -por supuesto- defender la libertad ("the issue is liberty" —la cuestión es la libertad, concluye el autor en el epílogo), aun a costa de enfrentar tarea tan ardua como la de desenmascarar uno de los mitos más comúnmente aceptados: el valor de la educación pública.
El arraigo que tiene la idea de que una de las tareas inseparables del estado es la organización de un sistema educativo es comparable con la identificación -ya superada- entre Estado y religión.
De acuerdo con Richman, igualmente importante es el rol que ha jugado la religión a lo largo de la historia y con igual criterio se ha juzgado que era algo "demasiado importante" como para dejarla librada a la esfera individual, sin que el gobierno intervenga en su promoción y administración. Sin dudas, este fue uno de los instrumentos más importantes (y lo es aún hoy) para ejercer un poder ilimitado desde el gobierno sobre el individuo.
En los países donde se ha practicado históricamente la libertad religiosa, han surgido diferentes iglesias sostenidas por sus propios seguidores, pero lejos ha estado la religión de desaparecer. La libertad ha demostrado no ser nociva sino fortalecedora.Antes podía ser impensable que el Estado no asumiera la "responsabilidad" de la vida espiritual de los individuos.
Hoy se pretende prejuiciosamente que una educación laica es sinónimo de educación neutra y buena para todos, libre de toda carga ideológica y valorativa. En vez de ver a la educación como una de las áreas en las que el poder estatal todavía tiene firmemente agarrados sus tentáculos e invade lo que concierne a los valores y a las necesidades de cada uno, se cree que el monopolio estatal en este rubro es directamente imprescindible.
Es importante destacar que el increíble poder que significa el control de la educación fue perfectamente entendido y utilizado por los regímenes más totalitarios de nuestro siglo. Tanto el comunismo como el nazismo aprovecharon este instrumento tan fabuloso en manos del Estado y lo manipularon en todas sus posibilidades para afianzar el control sobre la población.
En estos casos los valores e ideas inculcadas se destacaban especialmente por su violencia y barbarie. Esto nos lleva a preguntarnos sobre las posibilidades de control y de supresión de la libertad y la iniciativa individual que subyace al control de la educación por parte del Estado.En realidad la lógica pasa por la inversión del prejuicio: si la educación es algo tan importante para cada persona, entonces ¿cómo dejar que el Estado la monopolice? Si hay algo demostrado es que no hay mecanismo más eficiente que el mercado para proporcionar bienes y servicios. ¿Por qué sustraer a la educación a este mecanismo y entregarle semejante herramienta de dominio a gobernantes y burócratas?
Como señala Richman, a nadie se le ocurriría que la producción y distribución de comida dependiera del Estado.

El conservadorismo de siempre.


Un argumento muchas veces oido es que hay "contenidos mínimos" que todo el mundo debería saber. O que hay gente que si no es obligada prescindiría de una educación "apropiada".
Es -más allá de mostrarse a veces como una actitud "progre" a favor de las personas con menos recursos- la voz conservadora que se hace oír siempre que de obtener más libertad se trate.
El conocimiento compartimentado, rígido y coercitivo, tal como se imparte ahora, no es más que una muestra de que nunca un burócrata podrá diseñar un sistema acorde a los intereses y necesidades de todos y cada uno.
Y mientras las personas deban adaptarse al sistema, y no al revés, sólo se estará creando una ficción que necesitará ser adornada con más y más presupuestos inútiles y los resultados serán cada vez más magros. Y mientras el conocimiento avanza y se diversifica cada vez más, los alcances de esta educación mínima común serán cada vez más ridículos. Nadie puede saberlo todo, por lo cual es mejor que cada uno sepa mucho de algo (de lo que realmente le interesa).
¿Qué mente superior estableció acaso que la educación consiste en cursar 4 horas de matemática, 4 de castellano, 2 de química y 2 de artes plásticas por semana, por dar un ejemplo, o en estudiar 11 materias diferentes cada año? ¿Qué pasa con aquellos que tienen una vocación o inclinación por cierta área de conocimiento definida desde temprana edad? ¿Por qué torturar a un chico que siente un enorme atractivo por las matemáticas a tediosas horas de historia que sólo aportarán a su vida un mal recuerdo? ¿Y qué pasa con aquellos que no encuentran con tanta facilidad el objeto de su interés?
¿Es la mejor forma de estímulo la obligación o es que en cambio lo que atrapa nuestro deseo y nuestra avidez se descubre de forma más espontánea y con los estímulos apropiados? ¿No es aquello que nos interesa plenamente lo que nos induce a ampliar las fronteras de lo que conocemos y a indagar en lo que no conocemos? Hay un mito - cada vez más insostenible a medida que las áreas de conocimiento se diversifican- por el cual se considera que una persona es culta si sabe algo, digamos de historia, algo de geografía, uno o dos idiomas y entiende un poco de arte.
¿Qué pasa con el que sabe muchísimo de sistemas, algo sobre caballos y entiende sobre religión o náutica? La medida que en su oportunidad dispuso el gobierno de la provincia de Buenos Aires, bajando los niveles de exigencia mínimos para aprobar las materias -días después que los resultados de un examen de nivel de los aspirantes a ingresar a la carrera de Derecho en la Universidad de La Plata pusiera en ridículo a la educación pública- demuestra cómo los burócratas tapan con parches las fisuras de un sistema que es todo agua.
A su vez, en los ejemplos de la burocracia educativa norteamericana, que cita Richman en su libro, nos muestran que esto es una constante del sistema más allá de las latitudes.


Homeschooling: el mercado contrataca.




El Presidente de The Foundation for Economic Education (FEE), Donald J. Boudreaux, apuntaba en una reciente editorial de la revista The Freeman, el curioso fenómeno que se está dando en relación a la educación en los Estados Unidos. Se calcula que actualmente cerca de un millón de chicos son educados fuera del sistema oficial norteamericano. A esta práctica que reivindica la libertad de los padres de disponer la educación de sus hijos según los criterios que consideren más convenientes sin intervención alguna del Estado se la llama Homeschooling ("escolaridad en casa"). Cada vez más y más gente considera que es más beneficioso para sus hijos recibir enteramente su educación en casa o al menos a través de la organización de los propios padres, sin que el Estado establezca ninguna pauta o tipo de control en eso (Unschooling). Los norteamericanos están empezando a renegar de su sistema de educación oficial. ¿Pero qué significa esto, además de hablar muy mal de la educación y las escuelas norteamericanas en cuanto a la satisfacción de las expectativas de los padres? La conclusión de Boudreaux es interesantísima:
como ya había señalado Adam Smith, si hay algo que caracteriza a una sociedad y un mercado libre, es la creciente tendencia hacia la especialización y, con esto, el mejoramiento abismal en la calidad de los bienes y los servicios que se ofrecen y se consumen dentro de ese mercado.
Cuanto más desarrollada está la libertad de mercado, mayor cantidad de servicios serán prestados de manera especializada y estarán sujetos a mayores innovaciones y a su abaratamiento.
¿Qué nos está diciendo este enorme crecimiento de la "escolaridad en casa" en los Estados Unidos, considerando que en 1980 sólo abarcaba a aproximadamente 10.000 chicos?
Que en el terreno de la educación, cada vez más norteamericanos prefieren "hacerlo con sus propias manos" antes que confiar sus hijos a los supuestos especialistas en la materia. ¿Son tan malos los especialistas en educación?
Según Boudreaux simplemente no hay tales especialistas, gracias a la intervención estatal en todo lo relativo a la educación. Lo que sí existe, en cambio, es un grupo de especialistas en lobby político que procuran obtener más y más presupuesto y prerrogativas del Estado. Y si no, habrá que darse una vuelta por la Carpa Blanca Docente instalada en la Plaza del Congreso y ver para creer.La única forma de que surjan verdaderos especialistas en la materia es a través de la liberalización de la educación y así dejar que existan las condiciones para la innovación y los incentivos genuinos para emprender iniciativas orientadas a la educación.
De esta manera los especialistas se van a diferenciar de una manera notable de aquellos que no lo son y se podrá ahondar verdaderamente en los conocimientos con la consecuente multiplicación de opciones y adelantos. Ni más ni menos que en cualquier otra área del quehacer y el conocimiento donde la libertad reina. ¿Cuál es la posibilidad –ni hablar del estímulo- de producir estos adelantos ahora, con la existencia de millones de padres y alumnos como mercado cautivo?


¿Y los pobres?

Sheldon Richman demuestra que -como siempre- los más perjudicados en un sistema coercitivo que extrae recursos (impuestos) de la sociedad para sostener un sistema educativo altamente ineficiente, son los pobres. Ellos pagan un sistema que standariza para abajo y se ven forzados -no sólo por la obligatoriedad de la escolaridad, sino por falta de mayores recursos- a aceptar los colegios estatales para educar a sus hijos.
Si los recursos que son absorbidos por el estado para destinar a la educación fuesen retenidos por los ciudadanos, sin dudas ellos mismos se encargarían de proporcionar una buena educación a sus hijos y de crear asociaciones y organizaciones de todo tipo que satisficieran sus necesidades en esta materia, determinadas por ellos mismos.
El mercado se encargaría, mediante el estímulo de la competencia, de proporcionar infinidad de posibilidades, tal como lo hace con todos los demás bienes y servicios y más aun con aquellos considerados básicos -la comida, los medicamentos, la vestimenta, el transporte, la construcción-. Sin embargo siempre habrá quienes crean que en este campo es preferible una igualdad que nivele hacia abajo, antes que librar a cada uno a sus iniciativas e intereses y a su propia capacidad y creatividad para procurarse lo que cada uno considere mejor.
En el caso de los más ricos, si bien se ven sometidos a la injusticia de pagar por lo que no van a usar, gozan al menos de la posibilidad de enviar a sus hijos a instituciones privadas. Aunque es cierto que, dada la increíble cantidad de regulaciones a la que está sometida la enseñanza privada –sobre lo que más adelante nos extenderemos— las diferencias no son realmente significativas, ya que todo el sistema está teñido por una mediocridad standarizada que inhibe la creatividad propia del sector privado.
En el área donde tal vez sí se pueda señalar una diferencia clara entre ricos y pobres y que demuestra uno de los aspectos tal vez más superficiales de la falla de la educación pública es en cuanto al aprendizaje del idioma inglés. Se sabe que para aprender verdaderamente este idioma, que abre importantes puertas en el mercado laboral, hay que recurrir a la enseñanza privada. Nadie egresa de un colegio estatal con un nivel aceptable en este rubro tan evidentemente demandado.De todas maneras, esto es casi anecdótico, porque el punto central es otro: la educación está en crisis porque el sistema no funciona. Y el sistema no funciona porque está basado en la coerción. Y si hay un área donde la libertad es fundamental, ese es el campo de la enseñanza y del aprendizaje.


Las pruebas del monopolio: en la Argentina no existe la enseñanza privada.


Otro de los lugares comunes que se repiten en relación a la enseñanza es marcar la gran ventaja que tienen quienes pueden asistir a instituciones privadas y el supuesto desequilibrio que ampliaría la brecha entre ricos y pobres en caso de desregular la educación.
Es increíble cómo funciona a veces el marketing que, más allá de una realidad exasperantemente uniforme, trata de diferenciar colegios para promocionarlos. Es sorprendente cómo no se advierte que esa diferencia es meramente superficial y aparente.
La enseñanza privada en la Argentina está desde todo punto de vista intervenida y regulada por el estado y realmente si hay algo que no hay -gracias a esto- es innovación, diferenciación u originalidad.
Mucho menos libertad.Desde el horario (absurdamente militar) que deben cumplir todos los colegios de acuerdo a los turnos establecidos, hasta los programas de estudio y sus contenidos, las cargas horarias por materia, el período de recesión, las formas de evaluación, los métodos de enseñanza y la organización de los cursos (en todos los casos, sin excepción, por edades y no de acuerdo a capacidades e inclinaciones personales).
En cada una de las disposiciones queda clara una cosa: alumnos y padres no pueden ni deben elegir. No hay interés, ni voluntad ni responsabilidad individual -fundamentales para desenvolverse en la vida- a la hora de "educarse".Ni hablar de la posibilidad de que los chicos puedan elegir su formación de acuerdo a inclinaciones definidas.
¿Qué pasa con aquel que sabe a temprana edad que su vocación está en el arte? ¿O aquel que quiere dedicar su vida al deporte? ¿Y al que sólo le interesan las ciencias duras? Y el que no tiene definida su inclinación, ¿es la mejor forma para que la descubra obligarlo a transitar caminos que sabe que no le gustan?
¿No es mejor empezar por lo menos arduo, por aquello por lo que se siente al menos cierta curiosidad? ¿Y los padres no están en su legítimo derecho a decidir una u otra orientación para la educación de sus hijos? En cuanto al tan mentado "estímulo al docente", ¿qué clase de estímulo puede haber en un sistema hiper-regulado en el que no existe ningún tipo de competencia ni incentivo para superarse? Tal como ocurre en las Fuerzas Armadas, el corporativismo rabioso de los docentes argentinos ha logrado que todos sean "iguales".
El máximo de los méritos que un docente puede tener para acceder a una mayor remuneración es la antigüedad.
Uno puede ser un profesor genial, didáctico, atractivo, estimulante o creativo pero ganará exactamente lo mismo que aquel que no lo sea pero que –eso sí- tenga la misma cantidad de años frente a una clase aburriendo o "torturando alumnos". Hagamos la prueba con cualquier otra profesión o con cualquier otro bien o servicio: establezcamos precios máximos y precios mínimos, y vamos a ver qué pasa. Digámosle a los médicos que desde hoy empiezan a ganar todos lo mismo y veremos qué sucede con la medicina. O con la arquitectura, o con las empresas de fumigación, o con las editoriales...Nuevamente, el problema no está en una u otra parte del sistema, no hay una pieza que anda mal o una reforma que esté faltando. El problema está en su naturaleza misma y esto es lo último que sus beneficiarios –políticos y empleados públicos- van a admitir.
Libertad de educar.


Otra de las cosas que señala Richman en su libro, es que nadie podría predecir en realidad cuál sería el resultado específico de una liberación total de la educación. La multiplicidad de innovaciones e iniciativas que surgirían serían incontables y hasta inimaginables para nosotros hoy en día.La gente ha aprendido y ha transmitido conocimiento sobre millones de cosas durante cientos de años sin la intervención estatal.
Cómo lo haría hoy es un desafío a la imaginación y a la iniciativa del tipo de los que han llevado al hombre por un camino de creciente prosperidad a través de su historia. La competencia misma dejaría fuera a los charlatanes y a quienes proporcionaran un mal servicio. Habría escuelas religiosas, escuelas con fines de lucro, escuelas sin fines de lucro, seculares, independientes, empresariales, etc.
La gente finalmente elegirá de acuerdo a sus propios criterios, de la misma forma en que elige el culto al que pertenece o los valores que va a transmitir a sus hijos. Como Richman señala con una cita de Argenon Wells: "cómo enseñar, cómo mejorar a los chicos, son preguntas que necesitan de nuevas y avanzadas soluciones no más que cómo cultivar mejor el suelo, o cómo perfeccionar las manufacturas. Y estas mejoras no pueden darse en tanto la educación no sea libre y abierta a la competencia y a todos los estímulos que la libertad constantemente proporciona. Pero una vez que el conocimiento y las inquietudes son cerradas a estos vientos vigorizantes, ya sea por el monopolio o la subvención, o por la coerción o el paternalismo, el resultado seguro será el letargo y el estancamiento".

viernes, 20 de junio de 2008

Toda inmigración es calificada

Después de mucho ver y andar ...uno llega a la conclusión de que toda inmigración es calificada.


La maraña de prejuicios es exactamente la misma ...practicamente en todos lados.


Se ve que aqui nadie inventó la pólvora en esto de ser prejuicioso...precisamente aqui, en esta parte del mundo que es tierra de inmigrantes.


Transcribo un interesante artículo del escritor cubano, Carlos Montaner, a proposito de la imbecilidad de Bush de querer alambrar la frontera.







El buen negocio de recibir inmigrantes
por Carlos Alberto Montaner
Firmas Press
Jueves 27 de Abril de 2006
Los inmigrantes no son bienvenidos en ninguna parte. Lo sé de primera mano. He emigrado tres veces en mi vida (a Estados Unidos, a Puerto Rico y a España) y en todas las oportunidades he escuchado las mismas cinco quejas:
Los extranjeros nos quitan los trabajos
Aceptan sueldos más bajos y perjudican a los trabajadores locales
Cometen la mayor parte de los delitos
Abusan desproporcionadamente de nuestros servicios sociales
No cumplen con las leyes ni con las reglas de convivencia social de nuestra comunidad

Por eso me pareció fabuloso escuchar a Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM), decir exactamente lo contrario en una conferencia dictada en la Florida International University de Miami el pasado 3 de abril, en el preciso momento en que decenas de miles de inmigrantes ilegales hispanos se manifestaban en las calles de veinte ciudades norteamericanas para solicitar permisos de trabajo y residencia.
Según esta abogada y política, ex ministra de Educación y ex presidenta del Senado, la región que ella gobierna es la más rica de España y ha alcanzado un treinta por ciento más de ingreso per cápita que la media de la Unión Europea, como consecuencia, fundamentalmente, del trabajo incesante de la riada de inmigrantes que, literalmente, ha invadido la CAM en los últimos seis años hasta alcanzar el 15 por ciento del censo.
Gracias a los inmigrantes --la mayor parte de ellos ecuatorianos, colombianos, argentinos, dominicanos, rumanos y magrebíes-- el número de personas que contribuyen al seguro social ha aumentado sustancialmente en beneficio de una población que envejecía peligrosamente sin aportar suficientes reemplazos a la fuerza laboral. Y esa presencia masiva, lejos de disminuir los salarios reales de los trabajadores o de aumentar el número de españoles desem-
pleados, había provocado el efecto contrario: más transacciones comerciales, más capital creado y acumulado, más empresas pequeñas y medianas, más ofertas de trabajo. Mientras en la Unión Europea la tasa de desempleo se sitúa muy cerca del 10 por ciento, en Madrid es la mitad.



La historia brillantemente contada por Esperanza Aguirre se ha verificado mil veces. Los alemanes, escoceses, irlandeses, italianos, polacos --cristianos y judíos-- hicieron grande y poderoso a Estados Unidos.


Los bolsones de prosperidad que uno encuentra en Honduras, Guayaquil o Panamá no se explican sin el enérgico aporte de turcos y hebreos. Los japoneses son el componente étnico más dinámico de la economía brasilera o peruana.


La edad de oro de Argentina fue la de la llegada de millones de italianos, gallegos y judíos centroeuropeos ansiosos por reconstruir sus magulladas vidas. Venezuela fue uno de los países de mayor crecimiento sostenido a lo largo del siglo XX mientras mantuvo sus puertas abiertas a la inmigración portuguesa, española e italiana.
Jamás perjudican un cerebro o dos brazos con ganas de trabajar. Existe el fuego del inmigrante. Lo he comprobado. Lo he visto repetidas veces. Es esa necesidad casi neurótica de esforzarse en crear y acumular riquezas rápidamente porque se tiene la sensación de que el tiempo transcurrido en nuestro país de origen ha sido inútilmente malgastado.


Por supuesto, para los países receptores de inmigrantes es más conveniente darle la bienvenida a un neurocirujano que a un humilde peón agrícola, pero ambos recién llegados son un buen ''negocio'' para la nación que los acoge. El neurocirujano trae en su cabeza y en la destreza de sus dedos una educación y una práctica que valen millones de dólares, pero el recogedor de tomates hace también un aporte neto al sitio que lo recibe.


Generalmente es una persona joven, hombre o mujer, que va a desempeñar un trabajo que ya nadie quiere hacer en las sociedades desarrolladas.
El argumento nacionalista contra los mexicanos --ochenta por ciento de los inmigrantes ilegales-- no se sostiene. La idea de que se mantienen emocionalmente vinculados a su país de origen y no se integran en la sociedad americana no se confirma en la práctica. Es al revés: luchan por integrarse. Los residentes legales se hacen ciudadanos tan pronto pueden. Sus hijos ya son raigalmente norteamericanos. Los nietos (lamentablemente) apenas hablan español, privándose con ello, por cierto, de las ventajas del bilingüismo y del biculturalismo, dualidad que suele aportar una forma más rica y profunda de entender la realidad.

Francamente, no buscar una solución inteligente y acelerada para abrirles espacio a los inmigrantes ilegales, más que un castigo a los violadores de las leyes me parece una absurda medida punitiva contra el propio pueblo norteamericano.

viernes, 13 de junio de 2008

Dogmas y neuronas



Era el mes de Mayo de 1986, en la cátedra de Biología, de la Universidad de Buenos Aires, cuando intentaba estudiar Medicina.


Un profesor nos recitó el siguiente dogma:


"Todas las células se reproducen,menos las neuronas"




Y no nos cerraba.


Una neurona mide una fracción de un milímetro. Está sujeta a deterioro constante, a la acción del oxígeno, al intercambio electrico... se desgasta, se muere. Si se nos van muriendo las neuronas, eso quiere decir que cada vez podemos aprender menos. Y la experiencia demuestra lo contrario.


Hay personas que vivieron más de cien años...entonces ¿una célula puede vivir eso?


Se lo preguntamos. Dimos nuestros argumentos.


Y nos contestó con un implacable:NO. Así lo demuestra el fisiólogo Ramón y Cajal.


Las neuronas no se reproducen. Y punto.




He ahí el dogma.


Pasaron los años...y se demostró lo contrario, en el año 2005. Transcribo un buen artículo sobre ese tema:




Las neuronas se reproducen si se les da una oportunidad.


El aprendizaje constante, la vida social y el movimiento parecen ser las claves de la salud y regeneración cerebral, y también la solución para la depresión y la enfermedad de Alzheimer. Que la actividad física, el contacto con los demás y la creatividad, aun a edad avanzada, nos mantienen sanos y jóvenes no es ningún secreto. Ahora, estudios científicos comprueban que, si se le ofrecen los estímulos correctos, el cerebro adulto es capaz de producir nuevas neuronas y curarse a sí mismo.




Nuevas neuronas: fuente de salud y larga vida


Rebatiendo definitivamente la tesis de Ramón y Cajal (1928) y posteriores, que afirmaban que el cerebro adulto es rígido e incapaz de regenerarse, las investigaciones neurológicas de diferentes equipos en EE.UU. y Europa abren nuevas perspectivas en la comprensión del funcionamiento de dicho órgano. Según Gerd Kempermann, del Centro Max Planck de Medicina Molecular de Berlín, a Der Spiegel: Pudimos observar que el cerebro nunca deja de desarrollarse, lo hace durante toda la vida?. Luego de diferentes experimentos en animales, en 1998 fue posible demostrar la reproducción neuronal en humanos. Neurólogos suecos y estadounidenses la estudiaron en pacientes con cáncer terminal a quienes se les había inyectado sustancias radioactivas, marcando así los eslabones del DNA de sus células. Estos eslabones marcados se encontraban también en las neuronas, y así pudo comprobarse que, hasta el día en que murieron a causa del tumor, éstas no dejaron de reproducirse. Desde entonces se sabe que, día a día, varios miles de nuevas neuronas nacen en el hipocampo. En comparación con los cientos de miles de millones de que está compuesto el cerebro, unas miles parecerían no tener importancia. Sin embargo, estas nuevas células son más excitables que las antiguas. Bastan unas pocas neuronas nuevas para cambiar profundamente la red arquitectónica del cerebro?, afirma Kempermann.


Aprendizaje contra depresión y vejez:


Leer, jugar a las cartas, aprender un idioma, practicar un instrumento musical, hacer malabarismo o armar rompecabezas, todo esto propicia el regeneramiento neuronal. Robert Friedland, neurólogo de la Case Western Reserv University en Cleveland, Ohio, piensa que todo está relacionado con el aprendizaje?. Los psicólogos Ulman Lindenberger y Martin Livden, del Instituto Max Planck de Berlín, por su parte, resumen que la vida social cumple un papel predominante y de protección, ya que tiene efectos estimulantes para el cerebro y el comportamiento.? No es, según ellos, nuestra capacidad mental la que nos mantiene jóvenes, sino una vida social satisfactoria la que reaviva y aumenta nuestra capacidad mental. Esa sería, según los científicos, la clave de la juventud, a cualquier edad.




Es decir, que la pérdida del rendimiento intelectual y la memoria no son procesos inexorables, sino que pueden ser influenciados a través de un determinado estilo de vida.


El cerebro, órgano moldeable


Diversos experimentos prueban no sólo la plasticidad del cerebro, sino también su capacidad para sanarse a sí mismo, siempre y cuando se le ofrezcan estímulos para el aprendizaje y el intercambio social.


Asimismo, la actividad física es un abono importante para el crecimiento de nuevas neuronas. Y, a su vez, el hecho de contar con más neuronas permite al ser humano buscar nuevos desafíos en todos los aspectos, lo cual lo mantiene física y mentalmente joven. El descubrimiento de la neurogénesis modificó no sólo la imagen del cerebro sano, sino también la comprensión sobre sus enfermedades. Hasta hace poco se creía que la demencia senil y el Parkinson eran causadas por muerte neuronal. Ahora la ciencia se plantea el revés de la cuestión: ??¿Surgen dichas enfermedades porque el cerebro no produce nuevas neuronas? Esto se aplicaría también a dificultades en el aprendizaje, depresiones, alcoholismo y esquizofrenia. La revista alemana Der Nervenartz informa que la investigación de la neurogénesis se está transformando en uno de los proyectos más prometedores de la neurología moderna. La industria farmacéutica estudia ya la producción de medicamentos para estimular las áreas cerebrales inactivas y permitir que el cerebro se cure a sí mismo.




El cerebro no es una computadora inmodificable


, dice el neurólogo e investigador Fred Gage, del Salk Institute de California. Es una órgano moldeable, de carne, sangre y células nerviosas. Los cambios en este órgano pueden controlarse.? Nuestra capacidad de comprensión no depende sólo de nuestros genes, sino más bien de nuestro estilo de vida. Que el cerebro genere nuevas neuronas o no, depende en mucho de las oportunidades que le ofrecemos para que esto suceda. AutorCP ??© Deutsche Welle http://www.chilepd.cl/content/view/1499/Las_neuronas_se_reproducen.html




Resumiendo:


Me queda claro algo:Lo que lleva a la muerte de las neuronas, es aceptar los dogmas.

sábado, 7 de junio de 2008

Legitima defensa


La legitima defensa , desde la pluma de Arturo Perez Reverte




Pues sí, chico.

Ya ves. Toda la vida diciéndote tus viejos y tus profesores que hay que tener buen rollito, que la violencia es mala y que el diálogo resuelve todo problema. Y tú, creyéndotelo.

Y resulta que el otro día, cuando ibas de marcha con tu novia y tus amigos sin meterte con nadie, un grupo de macarras se bajó de las motos y os infló a hostias por la cara, oye, sólo por pasar el rato, y al que más le dieron fue a ti, justo cuando hacías con los dedos la uve de paz, colegas, pis, pis, decías en inglés, que suena más globalizado y dialogante.

Peace, colegas.

Pero los colegas, que no debían de puchar el guiri, se pasaron la uve por el forro, y te pusieron guapo. Y date con un canto en los dientes –los pocos que aún tienes sanos– de que encima no le picaran el billete a tu churri.Y sorprende, claro. Con tu buena educación y todo eso. La violencia es mala, etcétera.

Y claro, sí. En principio, lo es. Pero también resulta útil para la defensa, o la supervivencia. Si tus abuelos no hubieran peleado por cazar y sobrevivir, no existirías hoy. O recuerda Sarajevo, hace nada.

Y así. Sin la capacidad de luchar cuando no hubo más remedio, tu estirpe se habría extinguido como otras –más débiles o pacíficas– se extinguieron.

Ahora vives en una democracia donde eso parece innecesario. Aquí, la renuncia del ciudadano a liar pajarracas individuales se fundamenta en que el Estado asume el monopolio de la violencia para emplearla con sensatez cuando las circunstancias lo hagan inevitable.

Dicho de otro modo: la gente no anda armada y dándose estiba porque es el Estado quien, mediante las fuerzas armadas y la policía, administra la violencia exterior e interior con métodos respaldados por las leyes, el Parlamento, etcétera.

Ésa es la razón de que, un suponer, cuando alguien esgrime un baldeo y te dice afloja la viruta y el peluco, tú no saques una chata y le vueles los huevos al malandro, sino que estés obligado a mirar alrededor, paciente, en espera de que un policía se haga cargo del asunto, proteja tu propiedad privada y conduzca al agresor a un lugar donde quede neutralizado como peligro social.Pero eso es en teoría.

Tu problema, chaval, es que te han educado para ser el corderito de Norit antes de que los lobos desaparezcan. O lo que es peor, cuando ya sabemos que no van a desaparecer. Dicho de otra manera, olvidaron enseñarte a pelear por si fallaban los besitos en la boca, los policías, los jueces, las oenegés y los soldados sin fronteras. Por eso en ciertos ambientes y circunstancias lo tienes crudo: un toro capado y sin cuernos sólo sobrevive entre bueyes. En lo que llamamos Occidente, gracias a una espléndida tradición grecolatina, humanista e ilustrada, los derechos y las libertades alcanzan hoy cotas admirables, merced a la confianza de los ciudadanos en mecanismos democráticos garantizados por leyes convenientes y justas. Dicho en fácil: hemos convenido, por ejemplo, que ante un semáforo en rojo los coches se detengan, porque eso mejora el tráfico y la convivencia. El problema surge cuando un hijo de puta –condición propia, siento comunicártelo, de la naturaleza humana– pasa de semáforos y circula a su bola. Entonces, quienes se detienen con la luz roja están en inferioridad de condiciones, desvalidos ante quien aprovecha para colarse, llegar antes y hacerse el amo de la calle.Y ése es tu problema: la indefensión de quien respeta el semáforo cuando otros no lo hacen. Unos por falta de costumbre, pues vienen de donde no hay señales de tráfico, o no funcionan. Otros, los de aquí, porque se nos fueron de las manos y no somos capaces de darles educación vial ni de la otra. Y claro: a veces algunos de ellos ceden a la tentación de utilizar el semáforo contra quienes, prisioneros de él, lo respetan. Contando, naturalmente, con la pasividad cómplice de aquellos a quienes corresponde el control del asunto, que suelen permanecer paralizados por el miedo a que los llamen autoritarios y poco enrollados, hasta que de pronto se acojonan y sacan los tanques a la calle, o preparan el camino para que otros matarifes los saquen. Contradicción, ésta, característica del espejismo en que vivimos: un mundo socialmente correcto, donde todo ejercicio de autoridad o violencia legítima, por razonable que sea, queda desacreditado gracias a tanto cantamañanas que vive de la milonga y el cuento chino.Arturo Pérez-Reverté

jueves, 5 de junio de 2008

La coherencia...un bien escaso.

Extraído de la pagina:


En un escueto comunicado, desde La Habana, el trovador cubano Silvio Rodríguez señala su intención de radicarse a partir del año 2008, en Santiago de Chile. Según señala "desde hace años que me había planteado este desafío, de invadir América desde el sur. Esto por los fuertes lazos de cariño que tengo con el pueblo chileno, por la gran cantidad de buenos amigos que hay en esas tierras y la gran posibilidad -cual vikingo- de invadir América desde el sur", ironiza Silvio Rodríguez. Rodríguez se radica indefinidamente en Chile, y espera concretar la realización de dos nuevas producciones, las que serán grabadas entre Santiago y La Habana. Además de apoyar a "la gran cantidad de jóvenes trovadores latinoamericanos, que necesitan de un apoyo importante", indica Rodríguez. Otro de los proyectos que se le a presentado al trovador, es la musicalización de una producción fílmica chileno-española, que dirigirá Pedro Almodóvar. "trabajar con Almodóvar, sin duda que es un desafío monumental y superhumano".


Celebro la decisión del poeta y cantautor cubano, y de corazón hago mis votos para que todos los cubanos puedan hacer lo mismo que él: o sea, decidir cuando y como salir de su país y volver cuando quieran.

Celebro su decisión de imaginarse como invasor vikingo, cuando en realidad es un bienvenido poeta.

Así también la posibilidad de incursionar en el séptimo arte, sin que se vea obligado a hacerlo.

Celebro que pueda replantear su vida como le parezca mejor.

Celebro que sea dueño de sí mismo.


Lástima que me cuesta olvidar las estrofas de esa canción que le pertenece, cuando dice:

"Para darme un lugarcito en sus altares (...)

Me vienen a convidar a indefinirme

me vienen a convidar a que no pierda

me vienen a convidar a arrepentirme

me vienen a convidar de tanta mierda

Yo no sé lo que es el destino

Caminando fui lo que fui

(...)

Yo me muero como viví"...




Tanto como Ariel Dorfman, autor del libro "Para leer el Pato Donald" (que era una singular interpretación de Walt Disney como herramienta del colonialismo), quien fuera funcionario de Allende en el gobierno socialista de Chile... y que eligió como destino de exilio (ante el criminal golpe de Estado de Pinochet)...¿Cuba? ¿La Unión Soviética? ¿China?. No, ...los EEUU.


Todos tenemos el derecho a cambiar de idea...pero corresponde al menos dar explicaciones y , porque no, pedir disculpas si uno se equivocó y en el camino convenció a alguien más.

De cualquier manera, bienvenido Sr. Rodríguez a esta parte del mundo, donde no necesitará permiso para entrar , salir y ser dueño de lo que Ud. gane con su trabajo.

miércoles, 28 de mayo de 2008

PLEGARIA DEL AGNOSTICO


Basada en “Plegaria del ateo de De Herbert Spencer”


Señor:

Se me ha dicho que debo amarte sobre todas las cosas.Pero tu ¿me amas a mí?¿Eres omnipotente?

Si es así, nada es imposible para ti.

Si eres omnipotente ¿eres bien intencionado y amoroso?

Si es así…¿Puedes hacer a los hombres felices y libres?

Pero los hombres son infelices.

Los hombres sufren.

Los hombres no son libres.

Mueren niños, mueren inocentes.

Y Tú ¿qué?¿Dónde estás?¿Nos pones a prueba?

Pero si eres omnisciente ¿para qué necesitas pruebas?

Si eres el Creador, el Cosmos toma la forma de Tu Voluntad.

Si lo sabes todo… también sabes qué es lo que haré, porque en definitiva, es tu Voluntad.

Y si sabes de antemano que es lo que haré…entonces no soy libre, porque elegiré lo que vos sabías que elegiría…que es lo mismo que lo que Tú querías que eligiera.

Incluso lo que me daña o lo que daña a otros.

Si lo sabes y pudiendo impedirlo no lo haces, es porque quieres que ocurra.

Incluso lo malo y lo horrible.

Tú lo has creado todo.

Todo ¿verdad?

Incluso al Mal, incluso al demonio, incluso al Infierno, porque si existen, es sólo porque Tú lo quieres.

Tú podrías hacerlos desaparecer, con sólo quererlo.

Eres Dios ¿no?

Nadie puede impedírtelo.

Eres omnipotente ¿verdad?

Entonces, nada es imposible para Ti.

Entonces…si hubieras querido hacer a los hombres buenos y felices, lo hubieras hecho.

Pero los hombres somos crueles, infelices, y a veces, somos malvados y miserables.

¿Eso quisiste?

Nada ocurre si Tú no lo quieres ¿verdad?

Entonces, por consecuencia, no eres bueno ni amas a tus criaturas.

Si podrías evitar nuestra infelicidad y sufrimiento (porque Tú todo lo puedes) y no lo haces… ¿acaso es porque nuestros sufrimientos te causan placer?

¿Debo entonces amarte?

¿Debo entonces adorarte, sólo movido por el terror, la más baja de las emociones?

¿Debo estar agradecido de la infelicidad que no evitas?

¿Debo agradecerte por todo eso?

¿O es que quizás no eres Omnipotente?

¿O es que quizás no te importamos?

¿O es que quizás somos Tus hijos no queridos?

Dios, si en verdad existes y si existiendo te importamos, y si importándote puedes otorgarme algo…entonces, yo te pido…sólo un Unico deseo:

“Te pido que no me des otra vida.”

No quiero Cielo ni Infierno.

Quiero ser totalmente conciente, de que esta vida es mi única oportunidad de ser lo que yo pueda ser.

Es tu turno.

Amén

martes, 27 de mayo de 2008

Prohibido ser obstinado

Desde Mayo de este año, rige en Catamarca la ley que no permite fumar en lugares públicos, ni en bares, ni en confiterías.
No hay lugar para fumadores, ni nada. Lisa y llanamente, no se puede fumar.
Soy fumador.
Y en nuestra querida mesa de café, post trabajo...se hizo sentir la ausencia de nuestra ración de humo.
Y aqui viene lo que me sorprendió: no nos quejamos. No se quejó nadie.
Sencillamente, optamos por cumplir con la ley. No se fuma aquí. Punto.
Pasé por otros lugares, y el resultado fue el mismo. No se fuma aquí.
Y de verdad que me sorprendí gratamente. De pronto, los incivilizados norteños, pasamos a cumplir de inmediato con lo que la ley manda.
¿Y porqué?
Porque era razonable, porque en un ámbito ajeno uno se comporta conforme a las leyes ajenas, pero sobre todo, porque los propietarios de los bares y cafés, nos pidieron de la mejor manera que no fumáramos, principalmente porque las multas los afectan a ellos.
Y honestamente, uno no tiene ganas de perjudicar a nadie. Antes nos atrincherábamos en el sector no fumadores, cerca de los ventanales bien abiertos. Ahora, salimos a fumar a la calle.
No tenemos derecho a discutir nada. No hay derecho a la obstinación. Fumar nos hace daño y fumar en un ámbito cerrado, hace daño no solo a nosotros.
Fin de la discusión.
Me dio la impresión de que en ese comportamiento tan civilizado, había material para analizar otras cosas.
Cuando uno conduce el auto, si ve un uniformado cerca , normalmente tiende a bajar la velocidad.
Un gran amigo mío vive en Berlín y me contó que tuvo un mal rato porque se pasó del límite de velocidad (creo que se podía conducir a 40 km por hora, y él iba a 55). Una falta leve. Y que la sanción fue esta: una multa por 25 euros.
Considerando que él gana en euros, bien se puede decir que sería un equivalente a una multa de 25 pesos aqui.
Bastante barata. Y por eso la pagó calladito. Pagada la multa, queda en el registro seis meses y si no comete nuevas infracciones, se elimina el antecedente.
Me pregunto si no será esa la vía para que las normas sean más efectivas: o sea, la enunciación de la norma visible, la presencia del que la debe hacer cumplir, y una sanción que represente que conviene más pagar la multa que ir a cuestionarla judicialmente.
Pareciera ser que el problema del incumplimiento de las leyes, tiene más que ver con los que las sancionan que con los obligados a cumplirlas.

sábado, 10 de mayo de 2008

Fantasías jurídicas

Apuntes de una realidad paralela...
Lo que hubiera podido pasar si el Poder Judicial hubiera hecho lo que se esperaba de él.
Año 1930: El Juez Federal actuando de oficio ordenó la inmediata detención del General Uriburu, por el presunto delito de rebelión. Se encuentran detenidos y sujetos a proceso más de un centenar de personas sindicadas de copartícipes, quienes han designado sus respectivos defensores para el proceso penal que se les sigue. El militar se encuentra detenido, mientras el Presidente Yrigoyen continúa en sus funciones hasta el final de su mandato.
Año 1931: La Corte Suprema de Justicia de la Nación remite una recomendación al Congreso para la sanción de una ley que establezca la tipificación penal para el crimen de traición a la patria para toda acción encaminada a la toma del poder por cualquier vía de hecho que no sea la elección democrática. Dicha recomendación es considerada de inmediato y se transforma en proyecto sobre tablas y ley en diez días.
Año 1942: Un juez de instrucción de la provincia de Buenos Aires hace detener de inmediato a un grupo de personas que manifestaban su apoyo local al régimen nazi. Igual procedimiento se verifica con manifestantes violentos pro comunistas.
Año 1945: Un Juez Federal de la Capital Federal ordena el secuestro de documentación pasaportes fraudulentos facilitados a inmigrantes alemanes ilegales, identificados como jerarcas nazis que pretendían refugiarse en el país. Se encuentran detenidos Klaus Barbie, Eichman y Josef Mengele (este último detenido en La Dársena, Santiago del Estero)
Año 1950: El Ministro de Economía de la Nación es detenido por orden del Juez Federal, por haberse descubierto documentos donde se había efectuado un pre acuerdo de asunción de deuda externa sin acuerdo de los dos tercios del Congreso. El instrumento fue declarado nulo y se realizaron de inmediato las gestiones diplomáticas para denunciar el proceder del organismo internacional de crédito ante la ONU.
Año 1956: La Corte Suprema declara la inconstitucionalidad de la ley de emergencia de alquileres. Ordena en el mismo fallo al Poder Ejecutivo Nacional, la implementación urgente de plan de viviendas populares.
Año 1958: Asume como titular de la recién creada cátedra de Medicina Social de la Universidad de Rosario, el médico Ernesto Guevara, reconocido militante en la lucha por la medicina social y la salud pública.
Año 1959: Se verifica la detención de un grupo de manifestantes que intentaron ocupar la Universidad de Buenos Aires. La sentencia dictada los condena a 6 meses de prisión efectiva, con la accesoria de realizar labores comunitarias, consistentes en realizar la limpieza permanente de los pisos y paredes de la Universidad afectada por el espacio de 5 años.
Año 1960: La Corte Suprema de la Nación expresa en un fallo que conducir un automovil a mayor velocidad que la permitida, crea la presunción de dolo en el resultado dañoso posible.
Año 1961: Se sanciona la ley de carrera judicial, conforme a la cual , es requisito indispensable tener acreditados un mínimo de 20 años de profesión de abogado para desempeñar cualquier función judicial.
Año 1961: Se dicta la condena de prisión del sargento López Rega, por el delito de sedición. Se procede a la baja con deshonor.
Año 1963: Se inicia el proceso en contra del Presidente del Banco Central, por haber autorizado la emisión de moneda sin respaldo. Se verifica en un mes la estabilización de la inflación.
Año 1968: Por acordada, la Corte Suprema de Justicia establece que la mora judicial en más de tres causas es causal de remoción de jueces, confirmando lo sostenido en numerosos fallos identicos.
Año 1974: Fallece el General Juan Domingo Perón, ex Presidente de la República, jubilado, quien no pudiera presentarse a su tercera candidatura por haber sido inhabilitado por la Justicia, por causas penales pendientes.
Año 1975: Asume el Dr. Carlos Arturo Juarez como Gobernador...del Rotary Santiago del Estero.
Año 1980: El Presidente electo, conmemora los 50 años de conservación de la democracia, después de la superación del único intento de golpe de Estado intentado por el extinto General Uriburu, quien falleciera en prisión, condenado por el delito de rebelión.
Año 1982: Se arriba al acuerdo con Gran Bretaña de descolonialización del territorio de Islas Malvinas. La Corte Suprema garantiza el derecho de propiedad de los kelpers respecto de sus bienes en dicho territorio.
Año 1983: Se dicta la ley de integración de Comisión Permanente de Asesoramiento legislativo y control constitucional, conforme a la cual, toda norma a dictarse debe contar con la intervención de dicho cuerpo, integrado por los más destacados profesores universitarios y juristas en ejercicio.
Año 1984: Jorge Luis Borges obtiene el Premio Nobel de Literatura y es distinguido como candidato al Premio Nobel de la Paz por su obra tendiente al respeto de las libertades democráticas.
Año 1985: Se inaugura el complejo hotelero social-sindical, administrado por el dirigente sindical Luis Barrionuevo.
Año 1986: Se aprueba el funcionamiento de la ONG destinada a programación urbana dirigida por Luis Castells.
Año 1988: El Dr. Domingo Cavallo obtiene la visa estadounidense para radicarse definitivamente allí y dedicarse a la docencia, luego de que la Corte Suprema confirma su inhabilidad para ejercer funciones públicas, a raíz de su mal desempeño como Presidente del Banco Central al intentar nacionalizar una deuda privada.
Año 1989: Fallece el Dr. Ernesto Guevara, reconocido docente universitario y autor del tratado sobre medicina social, que obtuviera el premio Nobel de la Paz.
Año 1990: El ciudadano Luis D´Elia es procesado por interferir la libre circulación. Se le impone la accesoria dar clases de educación vial en la escuela de Pico Truncado.
Año 1991: El Presidente Menem presenta su renuncia ante la investigación realizada por el Fiscal Federal respecto a su presunta intervención en la venta de armas a Ecuador sin autorización del Congreso, anticipándose de este modo a la obvia orden de detención que en pocos días le llegaría por parte del Juez federal actuante.
Año 1992: Renuncia el Juez Federal de Santiago del Estero, ante la denuncia de un ciudadano por no haber efectuado su declaración anual de bienes.
Año 1999: El titular de la cátedra de Derecho Procesal, Dr. De La Rúa solicita licencia por razones de salud, por posible afección neurológica.
Año 2001: La Corte Suprema convalida la inviolabilidad de la propiedad privada.
Año 2005: La Dra Fernández de Kirchner manifiesta públicamente que no se postulará al cargo de Presidente, por razones de decoro y delicadeza, siguiendo la línea sustentada por la Corte Suprema desde hace más de 60 años.
Año 2008: La Corte Suprema confirma que ningún tributo puede superar el 33% del concepto que pretende gravarse. El fallo es acatado por el Gobierno, en plena consciencia que de lo contrario, se incurre en causal de inmediata remoción. En igual sentido, se ordena la detención de dirigentes del sector agrario, implicados en cortes de ruta en Marzo de 2008.

miércoles, 5 de marzo de 2008

LA CULTURA DEL FRACASO ECONOMICO




No podemos negarlo... sin lugar a dudas hay un problema que existe entre muchas personas y el desarrollo económico.
Ese problema de no poder lograr una mejoría económica sostenida, resulta a simple vista, ser un problema denso y bastante generalizado.

No tiene una sola causa, ni reconoce a un solo grupo de la población como "víctima", sino que se presenta como un fenómeno complejo, difuso, lleno de aristas que hacen casi imposible la enunciación de reglas generales.

Podríamos empezar por comenzar la observación en un segmento social mas bien reducido, como podría ser el agrupamiento humano de una provincia de escasa población del norte argentino, como podría ser Santiago del Estero.
Podemos analizar que es la riqueza, cuales son los modos de generarla desde el plano de trabajar para otro o para sí mismo, cuales son los factores que "licuan" los réditos, cuales son las causas que generan la cultura de la atrofia en el desarrollo, cual es el grupo social más afectado, y finalmente, extraer algunas conclusiones.

Qué es la riqueza?
Basta con una mirada rápida, para advertir los niveles de desarrollo económico en los bienes de uso (vivienda, vehículos, activos bancarios), y se podría ir mucho más allá , pero a los fines de este intento de introducción en el problema, podemos basarnos en eso: es decir, plantear el fenómeno social del desarrollo económico de una manera muy básica, siguiendo a Robert Kiyosaki: la riqueza entendida como la cantidad de dinero o recursos que permitan medir cuanto tiempo una persona podría llegar a vivir si dejara de trabajar hoy mismo.

Ese es el punto: "Para saber cuan rico sos, decime cuanto tiempo podrías vivir si no trabajaras más desde hoy".

Entonces, partiendo de esa base (si se quiere, arbitraria y primitiva sobre lo que es la riqueza) podemos tomarla como un paradigma, para ver quien se ajusta a ella y quien no.

Ante ese enfoque, se descartan conceptos tales como el ingreso per capita concebido en los par metros "standard", porque justamente se trata de analizar la riqueza acumulada (ya sea bajo forma de ahorro o de renta) y no la riqueza potencial o futura. No cuentan entonces, para este análisis, los sueldos a cobrar, ni las ganancias que dependan de una actividad ejercida como trabajo.

Y a poco de evaluar esta premisa, el resultado termina siendo desalentador: la enorme mayoría de las personas no puede vivir ni siquiera un mes si dejara de trabajar. Y no estamos hablando de un 50% (lo cual sería bastante), sino de una proporción mucho mayor. Ni siquiera el 20% de la población entra dentro del concepto de riqueza como previsión.

Empleados, dueños, autónomos e inversores
Es útil recurrir a la estratificación que realiza el citado Kiyosaki sobre las distintas maneras que tienen las personas para generar un ingreso para vivir. Kiyosaki las clasifica en cuatro grupos: Empleado, Autónomo, Dueño e Inversor.




Empleado: Percibe un ingreso fijo , normalmente mensual, y esa es su única fuente de capitalización. Desde el punto de vista psicológico es menos propenso al riesgo y a la iniciativa y tiende a amedrentarse con facilidad ante cualquier decisión que pueda implicar un riesgo de perder su única fuente de ingresos. Normalmente no ahorra, gasta hasta el límite de su ingreso y es proclive a contraer créditos. Suele tomarse vacaciones hasta el último día que legalmente le corresponda. Suele ser aficionado a juegos de azar que le permitan la posibilidad de mejorar drástica y mágicamente su situación económica.

Autónomo: Percibe un ingreso variable que depende exclusivamente de su trabajo. Toma decisiones estrictamente sobre su actividad. No tiene empleados que dependan de el. Es mas propenso al riesgo que un empleado. Suele ser muy ahorrativo y escasamente se toma vacaciones, porque las identifica con la pérdida de ganancias.

Dueño: Percibe un ingreso variable que depende exclusivamente de su trabajo y de sus empleados. Tiene empleados que dependen de el. Toma decisiones sobre su actividad y sobre sus empleados. Es propenso al riesgo. Suele ser ahorrativo y suele tomarse vacaciones (porque su negocio sigue funcionando aunque ‚él no esté, pero normalmente no son muy extensas).

Inversor: Percibe un ingreso variable, derivado de las utilidades de su capital invertido en determinados negocios. Toma decisiones generalmente sobre el uso de su capital. No tiene empleados que dependan de él. Suele ser ahorrativo, pero en miras a capitalizarse para realizar nuevas inversiones. Es muy propenso al riesgo. Suele tomarse vacaciones en forma irregular, sin sujeción a épocas ni fechas determinadas.


Obviamente que estas estratificaciones son "móviles". Nadie que se encuentre en una estratificación está condenado a morir en ella. Se puede pasar de ser Dueño a Inversor, o cualquiera de ellas.
E inclusive , se puede estar en más de una estratificación al mismo tiempo: por ejemplo, se puede ser empleado durante un horario determinado y tener un negocio propio en otro horario o una inversión.

Uno se pregunta...¿Cuál será la categoría o estratificación más difícil de alcanzar?
La respuesta normal sería la de Inversor, o sea, pasar de Autónomo o de Dueño a la categoría de Inversionista...

PERO NO ES ASI!!!

La experiencia demuestra que la mas difícil de todas, la más rígida y paradigmática, es la situación del Empleado.
La más difícil de lograr es la de movilizar al Empleado a cualquiera de los otros estratos.


(Antes de proseguir, nos consideramos obligados a aclarar, que no se trata de ninguna manera de desmerecer bajo ningún punto de vista, la condición de empleado privado ni público. Como toda actividad humana lícita, ejercida con dignidad y responsabilidad, nos merece el mayor de nuestros respetos. Precisamente, por regla, casi todos somos o hemos sido, empleados de alguien. Y la mejor manera de aprender y capacitarse para un emprendimiento propio, siempre ha sido históricamente, la actividad de trabajar para otra persona. Es, sin dudas, la mejor escuela posible, y una elección de vida totalmente respetable. Solamente pretendemos señalar en estas líneas, las conductas que conspiran contra el desarrollo, y que se manifiestan también en la situación de quien trabaja en relación de dependencia. No es un problema que pase por ser empleado, sino por la mentalidad de muchas personas que además, son empleados. )

Volviendo al "salto" de la situación de empleado a cualquier otra estratificación de Kiyosaky, se advierte que esa movilización demanda demasiada energía (tanto material como espiritual), porque por regla, el que se encuentra en la matriz de Empleado, está muchas veces a disgusto en esa situación, pero normalmente hace muy poco o casi nada por modificarla.

No se trata de una cuestión de preparación técnica, porque son sobrados los ejemplos de empleados eficientísimos que uno no se explica porque no ejercen por su propia cuenta su oficio, pero sin embargo, muy rara vez lo hacen.

Es todo un tema.

Nos viene a la mente el ejemplo del hachero, que es capaz de cortar decenas de troncos por día a cambio de una magra remuneración que le paga casi siempre, una persona que la mayor parte de las veces, no sabe hachar.
La lógica diría que ese mismo hachero podría cortar leña para sí mismo y venderla ‚él mismo o una persona de su familia y así obtendría un rédito muchísimo mayor que el sueldo que percibe.

Lo mismo podría decirse del maestro pizzero, que tiene una idoneidad total para hacer pizzas para el dueño del establecimiento, pero que no es capaz de munirse de un horno propio en su casa, conseguirse un celular y vender pizzas a domicilio por medio de un servicio de cadetería.

Ejemplos sobran.

Y lamentablemente, el tema no se circunscribe a tareas primarias ni a oficios, sino que asciende hasta la labor intelectual, muchas veces , de alto nivel de complejidad y preparación académica.

Hemos podido conocer excelentes profesores de inglés, (por ejemplo) que han preferido trabajar por un sueldo bajo en colegios, en vez de asociarse y fundar un instituto, o al menos dar clases particulares en sus casas, renunciando conscientemente o no a un margen mucho mayor de ganancia...con riesgo incluido..

Lo mismo puede decirse de abogados excelentes, que prefieren trabajar arduamente para el Estado, a cambio de una remuneración, sin siquiera intentar abrir un estudio jurídico propio para atenderlo a la tarde.

Y la lista sería interminable, siempre describiendo ese porcentaje que supera al 80% de las personas que trabajan.

¿Por qué ocurre eso? Cual es la razón por la cual se impone esa actitud de buscar la situación de empleo en forma exclusiva y evitar, deliberadamente o no, la iniciativa, el emprendimiento, la búsqueda de la ganancia?

¿Existen personas condenadas a no progresar?



De verdad que es muy difícil contestar a esas preguntas.
Podría especularse, parafraseando a Crossman, en una actitud psicológica de búsqueda de la seguridad a toda costa, aun cuando ello implique la renuncia determinados grados de libertad.

Quizás sea eso...


Pero ... Porqué‚ algunos parecen nacer con tendencia a asumir riesgos, a desarrollarse independientemente, y en cambio otros parecen ser "subrodinados natos"? Hay acaso un componente de libertad ínsito en algunas personas y en otras, una vocación por no ser libres?

No parece ser razonable esa distinción.




No se trata de una cuestión biológica, o psicobiológica.

Porque cualquier examen que se realice de dos personas, difícilmente permita advertir, que una esté determinada indefectiblemente a cumplir órdenes y otra a mandar.

La experiencia histórica de cientos de miles de casos de personas que empezaron pobres y llegaron a alcanzar la prosperidad, demuestra que nadie está "condenado" a depender inevitablemente de otro de por vida. Salvo casos extremos de discapacidades mentales gravísimas, nadie nace con un factor biológico que le impida inapelablemente desarrollarse.

Queda claro entonces: No es la biología, no es un estigma genético.
La cuestión, indudablemente, pasa por otro lado.

Entonces, una aproximación a la determinación concreta del problema, nos lleva (felizmente) a descartar de plano a la biología y por eliminación, si el problema no es biológico, ni genético, entonces se presenta abordable por el aspecto cultural.

El desarrollo como elemento de voluntad
Definitivamente, para lograr el desarrollo económico, es fundamental querer hacerlo. Salvo los casos de quienes reciben herencias inesperadas, es muy improbable que una persona se enriquezca en forma involuntaria.
Todo parte de un deseo consciente.

Si, ya lo sabemos... nos van a decir que casi todo el mundo quiere ser rico, solvente, sin problemas de dinero y demás.

Obviamente que estamos de acuerdo...pero la cosa es que son poquísimos los que van más allá de eso. No pasan del anhelo.
Quieren y nada más.

No hacen nada a partir de eso.

La diferencia está en los pocos que consiguen trascender el mero anhelo, y hacen el paso siguiente: averiguar, mirar, tratar de entender como funcionan las cosas, planificar, encontrar una oportunidad de desarrollar un emprendimiento u oficio... y sobre todo, no gastar todo lo que se gana.

Hay entonces una "tensión" entre el anhelo y la concreción de ese anhelo en la realidad. La gran mayoría se limita a querer, pero no sabe ni intenta saber cómo se puede lograr ese desarrollo.
Esa misma tensión, es la que genera, normalmente, ideas y conceptos equivocados.

Mal observado, mal analizado
En esa misma categoría de personas que no se atreven a apostar al desarrollo, son comunes conceptos tales como:


"La única manera de tener plata es siendo delincuente", (olvidándose que –independientemente de ser un delito- la riqueza mal habida, es a mediano y largo plazo, una de las formas más difíciles de ganar dinero)

"Soy pobre porque no robo", (olvidándose que la cárcel esta llena de delincuentes que siempre fueron pobres).

"Prefiero vivir la vida y no ser el muerto más rico del cementerio" (olvidándose que de esa manera en que viven, no es precisamente "vivir la vida").

"La gente de dinero, es mezquina" (se olvidan que solamente puede dar el que tiene. Al menos potencialmente, quien más tiene, m s puede dar).

"El dinero endurece el alma" (se olvidan que la falta permanente de dinero no la ablanda, precisamente)

"Hablar de plata es cosa de muy mal gusto" (pero parecen no darse cuenta de que si no hablan de plata en el momento oportuno, probablemente se pasarán el resto de su vida hablando de la plata que les deben a los bancos)

"La religión cristiana dice que no se puede servir a dos amos. No se puede tener dinero y ser un buen cristiano" (En realidad, los evangelios se oponen al pensamiento egoísta. Quien solamente vive para el dinero, sin pensar en vivir su vida, criar a sus hijos y ser feliz, es, esencialmente, ser digno de lástima, más precisamente, un imbécil. Pero el que no procura mejorar su vida y ser mejor, es un idiota y un desagradecido. Decía Max Weber, en “El espíritu del capitalismo” citando a otro autor, que “querer ser pobre es como querer estar enfermo”)

"No se puede ser tan materialista en la vida" (cuando en realidad, quienes a la larga se vuelven más materialistas que nadie , son justamente los que eligieron no hacer ninguna previsión, y se pasan TODA SU VIDA hablando, pensando, y actuando monotemáticamente, respecto del dinero que necesitan)


Y la lista sería interminable...

El perfil del fracasador económico
Lo más triste de todo, es que ese grupo de personas que no prosperan, se aglutinan en gran medida, en un segmento humano determinado, detectable por características comunes de comportamiento, que no reconocen diferencias de clases sociales.

Y esas características comunes son las conductas que operan como enemigos del desarrollo económico.

El consumo incontrolado
El elemento más nítido, es el apetito casi incontrolable por el consumo.

El dinero les quema en las manos y la compulsión al gasto es idéntica, tanto en el asalariado municipal que se gasta hasta el último centavo del aguinaldo en cuestión de horas, como en el médico que habiendo recibido una facturación extraordinaria ganada a lo largo de meses de trabajo, la gasta en menos de dos días, adquiriendo cosas que no necesita.

La vocación de tomador de créditos
A veces como consecuencia de lo anterior, otras veces como presa fácil de la ficción de comprar sin dinero inmediato, lo cierto es que aceptan de buen grado cuanto sistema de tarjetas de crédito se les ofrezca.

No solamente pierden mucho dinero a largo plazo, sino que pierden en forma muy temprana el control de sus gastos, pasando a ser carne cañón de acciones judiciales iniciadas por los bancos.

Lo peor es que los bancos rara vez ejecutan la totalidad de la deuda, sino que optan por refinanciar indefinidamente el pasivo. De esta manera, los deudores continúan pagando durante meses (y a veces años) solamente intereses, gastos y honorarios, sin reducir en un solo centavo el capital adeudado.

Y cuando consiguen salir (si de algún modo lo consiguen) de ese circuito tóxico de deuda, lo increíble es que en forma casi inmediata, obtienen otra tarjeta de crédito y vuelven a hacer otra vez lo mismo.
Las cadenas de la esclavitud de otros siglos eran de hierro. Ahora son de plástico. Y no se oxidan.

La paternidad irresponsable
La planificación familiar parece ser mala palabra para ellos.

Por regla, tienen más hijos de los que pueden mantener dignamente, muchas veces sin que la vivienda que habitan esté‚ en condiciones de albergar con comodidad a todos.

Para el caso de que la vivienda aún se encuentre en proceso de ser pagada al banco que les prestó el dinero, la noticia del nacimiento de un hijo más, los obliga a realizar ampliaciones que no están en condiciones de abordar. Y se internan en la dicotomía del dilema de hierro: O la construcción de un nuevo ambiente, o el pago de las cuotas del banco.

Y la prédica eclesiástica, no los ayuda. El mandato de "tener todos los hijos que Dios mande", se presenta como una visión idealizada de la vida, pero completamente disociada de la realidad. Y especialmente, de las reglas que da la experiencia.

¿Porqué? Porque el mandato de la paternidad ilimitada, tiene su origen en los textos bíblicos, todos ellos redactados antes de la revolución industrial. Siguiendo a Alvin Toffler, en su libro "La Tercera Ola", es bien claro que la humanidad pasó por tres momentos hasta la fecha: una primera ola, denominada agrícola, y luego, en el siglo XIX, por la segunda que es la industrial hasta llegar a la actual que es la tercera ola, llamada ola de la información.

¿Y esto que tiene que ver?

Tiene que ver en este aspecto: en los tiempos de la primera ola, cuando fueron redactados la mayoría de los libros sagrados de todas las religiones, la actividad humana era específicamente agrícola en su enorme mayoría. La tasa de mortalidad infantil era muy elevada y el promedio de vida apenas superaba los 40 años.

Ergo, tener muchos hijos, era una defensa natural contra la mortalidad y una forma obvia de perpetuar la especie. A eso se le agrega que al tratarse de una economía agrícola, no se diferenciaba claramente la posición de productor y consumidor.

Normalmente, se consumía lo mismo que se producía , configurándose la característica de "prosumidor" (o sea productor-consumidor, en la misma persona). Además de ello, a mayor cantidad de hijos, mayor cantidad de brazos para el trabajo rural. La familia numerosa, era , sin dudas, una ecuación perfecta para la producción agraria. A mayor cantidad de hijos, mayor bienestar familiar y a la larga, mayor bienestar general por el aumento de producción.

Y no sólo eso: los abuelos tenían una función clave, que era la de cuidar a los hijos más chicos, mientras el resto de la familia producía.

Pero con el invento de la máquina de vapor de Dionisio Papin y sucesivos inventos, ocurre el advenimiento de la revolución industrial y con ella , cambian progresiva y completamente las estructuras milenarias de organización del trabajo, lo cual afectó profundamente a la estructura familiar.

Antes, ocurría que el lugar de trabajo, coincidía con el mismo lugar donde se vivía. Se vivía en el campo y se trabajaba exactamente allí. La vivienda era necesariamente amplia y diversificada, pues servía tanto como lugar para vivir, como de depósito de elementos de labranza y ganado.

Pero con la instalación de la primera fábricas, el lugar de trabajo se disocia. Es menester que los obreros vivan cerca de las fábricas, y así se generan las primeras unidades habitacionales de departamentos, barrios obreros, sistemas de transporte y demás. Esas unidades, por naturaleza, debían ser reducidas en su tamaño, para que pudieran caber la mayor cantidad de viviendas en el menor espacio posible.

Eso llevó a una consecuencia, que se verifica en la menor cantidad de hijos. Además, al no tener espacio para que vivan los abuelos, no hay quien cuide a los hijos menores, lo que hace que surjan las primeras guarderías infantiles, y al mismo tiempo, los hogares de ancianos. La familia deja de ser la "familia global" (o sea, la de padre , madre , cuatro hijos o más y abuelos) para pasar a ser la "familia nuclear" (o sea , padre, madre y dos hijos).

En esa estructura industrial y post-industrial, un hijo más que se agregue a los dos que ya se tienen, pasa a ser un problema.

Y esa situación , actualmente, lejos de haberse modificado, es cada vez más estricta.

(Y nos apresuramos a aclarar que no se pretende poner en tela de juicio la importancia de la paternidad, ni algo tan noble y sagrado como es el amor hacia los hijos. Es más: lo sustentamos totalmente (y buena parte de la motivación de estas líneas, es exactamente eso: buscar desarrollarse para poder darle más oportunidades a nuestros hijos).

Pero el amor hacia los hijos , no es un recurso que se pueda medir. Si se tienen tres hijos, lo natural es que se va a amar intensamente a cada uno de esos hijos, de la misma manera que si se tienen doce. No se trata de eso. El amor y la pasión por el cuidado de los hijos, es algo propio de la naturaleza humana, algo sublime, que no puede bajo ningún punto de vista ser considerado con ligereza.)

Pero el desarrollo de una sociedad no se trata de la cantidad de hijos, ni de la superficie deshabitada que tenga un país o una provincia, ni la cantidad de recursos potenciales (tierras aptas para cultivo no aprovechadas aún, recursos a futuro y cualquier cosa que dependa de la voluntad gubernamental para generarse), sino de la suficiencia de medios para abordar la más alta responsabilidad que le puede caber a una persona, que es la de hacerse cargo del cuidado y educación de su familia.
Queremos dejar eso muy en claro.

Es doloroso aceptarlo, pero la realidad es que el dogma de "tener todos los hijos que Dios mande", sin tener la previsión económica para alimentarlos en todo el sentido de la palabra, solamente consigue disminuir a corto y mediano plazo, la calidad de vida de la familia en general, condicionando a la larga, el desarrollo del Estado a largo plazo, ya que se le impone la tarea de ocuparse de lo que los propios padres no se ocuparon.

Y el argumento sostenido por la Iglesia (u otras religiones), es poco convincente... especialmente si se considera que quienes emiten la recomendación (mejor dicho, la orden) de no limitar la cantidad de hijos, son precisamente quienes no pueden tenerlos, y normalmente nunca han tenido que afrontar la responsabilidad de alimentar, criar y educar a su prole con un ingreso bajo o con un ingreso fijo que a la larga termina siendo bajo, si la cantidad de hijos supera dicho ingreso...

La estética social
Otro enemigo poderoso del desarrollo, está constituido por el gasto social, o gasto de representación...o gasto tilingo. Como dice el escritor Jorge Bucay, ese gasto es "la estupidez al cubo": gastar lo que no tengo, para comprar lo que no necesito, para impresionar a gente que no conozco.

¿Quien no conoce cantidades de personas que viven en viviendas de baja calidad de confort, pero que cambian de auto cada año?

Esa compulsión al gasto, que decíamos antes, se complementa con la vocación de "pertenecer" a un segmento social más elevado, pensando que se puede acceder a él mediante la posesión de bienes suntuarios.

Además de ser un ambición bastante banal, lo cierto es que las personas de clase alta no adquieren los bienes suntuarios a través del crédito, sino que los pagan con las utilidades de sus inversiones. Es decir, sus bienes de lujo "se pagan solos", pues son el resultado final de las utilidades que produjo la capitalización hecha (normalmente) durante muchos años antes.

Los estúpidos al cubo, hacen lo contrario: sacrifican sus ingresos para adquirir esos bienes que se desvalorizan día a día. Es decir: viven para pagar los bienes suntuarios, sin que les quede margen de ahorro. A la inversa de las personas de clase alta, adquieren ANTES los bienes que las personas desarrolladas económicamente adquieren mucho después.

Una vez que se empezó a vivir de esa manera de adquirir bienes suntuarios demasiado temprano y a crédito, es casi imposible salir de ese circuito sin haber perdido mucho tiempo y dinero.

Las soluciones mágicas
Capítulo aparte merecen los "atajos" para la capitalización. Son millones las personas que apuestan (literalmente) a los juegos de azar para cambiar su suerte. De la misma manera que el barrendero de la intendencia juega todos los días de su vida a la quiniela, el que tiene un ingreso mejor , frecuenta los casinos, todos en búsqueda de ese "golpe de suerte" que les permita dejar atrás las estrecheces económicas.

Pero lo más increíble es la falta de capacidad de análisis de probabilidades: pareciera ser que no se dan cuenta de que en términos estadísticos, es imposible "ganarle" a los juegos de azar, porque las posibilidades de acierto son completamente remotas.

Se pierde siempre. Siempre. Siempre.

No se conocen muchos casos de casinos que hayan quebrado.
Bien se dice que hay una forma de salir millonario del casino. Para eso, primero hay que entrar multimillonario...

La previsión tiene mala prensa
Para esta gente, la previsión es vista como una mala palabra. Recurren en forma sistemática, al adagio de la distribución teofórica... o sea, "Dios proveerá... ".

Sin pretender poner en duda a la Divina Providencia, a ese mismo argumento se le puede contestar con otro: "A Dios rogando y con el mazo dando", como dice el equivalente refrán español.

Más allá del factor de fe, (cuya capacidad colosal de generar cambios y movilizar espíritus, lleva a sospechar su origen superior al hombre) que es ajeno a este análisis, no puede obviarse que en la mentalidad general, hay un implícito desprecio a la previsión.

En forma consciente o no, subyace la idea de que la preocupación por el futuro, es algo de lo que no vale la pena ocuparse. Siempre algo saldrá , siempre algo solucionará los problemas... algo o alguien... algo vendrá , algo ocurrirá , alguien lo hará .

"Ahorrar es cosa de pijoteros", pareciera ser la frase subyacente (cuando justamente, quien se ve obligado a no poder gastar más que lo indispensable, privándose de todo, y viviendo como el peor de los pijoteros, termina siendo a la larga, precisamente el que no ahorró nunca).
Y cuando llega el momento de ocuparse de los problemas, suele ser tarde. Muy tarde.

Inevitablemente, hay preguntas que obviamente se presentan, y que no encuentran respuesta.

No pensaron que si tienen más hijos y no mejoran su poder adquisitivo, nada va a hacer que mágicamente el dinero alcance?

No pensaron que comprar cosas a crédito, hace que quede comprometido el poder adquisitivo por tantos meses como duren las cuotas y que no se puede tomar otro crédito hasta que no se cancele el anterior? No pensaron que sea cual sea el sueldo, siempre va a ser insuficiente si se gasta más de lo que se gana?

No pensaron que si las jubilaciones que se vienen pagando hoy son bajas, nada hace pensar que las del futuro vayan a ser mejores? No pensaron que si las obras sociales no cubren determinadas intervenciones de salud por ser onerosas, nada hace pensar que mágicamente sean cubiertas el día de mañana?

No pensaron que muy probablemente no siempre van a tener buena salud, no siempre van a tener la misma energía, no siempre van a poder trabajar con la misma fuerza?
No pensaron, en definitiva, que no van a ser jóvenes por siempre?

Y la respuesta es NO.

No lo pensaron. No lo piensan. Ni siquiera se lo plantean.

Se limitan a ignorar, o a rechazar de plano, consciente o inconscientemente, lo que la vida viene enseñando desde hace miles de años, resumido en tantas metáforas y en enseñanzas bíblicas de vacas gordas y vacas flacas.

No ven o no quieren ver que el bienestar permanente es imposible, porque todo, absolutamente todo, tiene sus buenos y malos tiempos. Prefieren tomar de la Biblia , sólo lo que les conviene, olvidándose de Job, y de la parábola de los talentos.

"Mejor no pensar. Mejor no planificar. Mejor vivir el día"... Eso es lo que se extrae de observar su modo de vida.

La fábula de la cigarra y la hormiga, se les presenta como un libro blasfemo.
La premisa que les impregna su vida es el hoy. Vivir hoy, consumir hoy, disfrutar hoy...las consecuencias no importan. Mañana veremos.

Pero naturalmente, no es así como se logran los resultados que conducen al desarrollo.



Porque las consecuencias de la imprevisión, se hacen sentir en un plazo relativamente breve.

Imprevisión y emergencia
Y esa imprevisión, no está referida solamente al dinero, sino que es una actitud ante la vida que se proyecta en todos los aspectos.

Si tienen un auto o una motocicleta, no prevén que cada determinada cantidad de kilómetros de uso, deben realizarle el cambio de aceite. Si tienen gas envasado, no prevén la fecha aproximada de duración, sino que se limitan a ocuparse del problema cuando se les termine, aunque ello ocurra en pleno invierno.

Rara vez hacen una estimación o una proyección de hacer revisar las cosas de las que se sirven, sino que esperan a que se les rompan, o dejen de funcionar, para ver qué hacer.
Parece que no quieren darse cuenta de que la propiedad, NECESARIAMENTE trae aparejada la responsabilidad hacia el uso de las cosas, responsabilidad que va desde las consecuencias cotidianas, hasta las consecuencias jurídicas.

La palabra que mejor define su estilo de vida, es la emergencia.

Naturalmente, como consecuencia de la falta de previsión y renuncia consciente a responsabilizarse por las cosas que se tienen, (sin olvidar otros factores), siempre les falta dinero, y ello es debido a que "ocurrió una emergencia".

Emergencia porque se quedaron sin gas; emergencia porque les llegó sobregirada la tarjeta de crédito; emergencia porque están atrasados dos meses en la factura de la luz y tienen fecha de corte de servicio; emergencia porque se les recalentó el motor del auto y se pegaron dos aros; emergencia porque llegó una demanda por cobro de cuotas impagas de cualquier cosa comprada a crédito...

En realidad...para el que no sabe prever ni planificar, todo es una emergencia.

Bien se ha dicho que "La emergencia es, casi siempre, el nombre sofisticado de la imprevisión".

Obvio? Elemental? Pareciera que no.

Lo paradójico, es que no estamos hablando de personas débiles mentales. Por el contrario, hablamos de personas lúcidas, despiertas y muchas veces, muy cultas, que a diario nos sorprenden con su capacidad imaginativa, sus dotes de observación, su capacidad de improvisación, que se manifiestan en comentarios agudos, análisis políticos y sociales realmente originales, chistes ingeniosos, apodos y sobrenombres lúcidamente elaborados.

Se ve‚ que materia prima, hay de sobra.

Pero hay "algo" que no les permite hacerse cargo de su propia existencia.

Algo difuso, inasible. Algo complejísimo, nebuloso... algo que habita en los más recónditos pliegues del subconsciente, que les impide realizar la elemental tarea de sumar y restar, y consecuentemente, de planificar una inversión, de programar un gasto, de planificar su propia familia.

Ese "algo", se manifiesta como un "no-querer-hacer", y no un "no-poder-hacer".

¿Porqué?

Porque es clarísimo que sí pueden hacerlo. Es prueba de ello el trabajo de tantísimos empleados que tienen a su cargo elaborar un estado contable de la empresa donde trabajan (o de la repartición del Estado donde trabajan), y realizan cálculos , análisis de costos, proyecciones de gasto y demás, con total eficacia. Pero en rarísimos casos lo hacen para sí mismos.

Se parecen al ejemplo anterior del hachero, que es capaz de cortar decenas de metros de leña para otro, pero es incapaz de hacerlo para sí mismo.

¿Porque ocurre esto?

Aproximaciones a las causas de la desidia
Habíamos anticipado que el problema es, indudablemente, de carácter cultural.
A simple vista se aprecia que es un problema pluricausal.

Tiene muchas causas antecedentes que lo determinan, que van desde cuarenta años consecutivos de inflación crónica (que desalienta cualquier sentido simple de la planificación), pasando por la total falta de instrucción escolar y familiar sobre el sencillo arte de manejar la contabilidad doméstica.

A eso se le agrega (una vez más!!), la cultura del crédito como modo de vida (desde la libreta de almacén, hasta el abuso de la tarjeta de crédito), el consumismo, el gasto social innecesario.

Y por supuesto, no se puede excluir el sistemático despojo de ahorros llevado a cabo por el Estado, bajo denominaciones eufemísticas como "reprogramación de depósitos" "conversión de ahorros" y demás lenguaje técnico utilizado para justificar el decomiso del dinero de los particulares.

Y si pretendemos ir un poco más atrás...hay más elementos que se incorporan para definir esa vocación permanente de no hacerse cargo de la propia vida y de no mirar más allá del corto plazo.

Un poco de historia...
La historia institucional de nuestra Patria está llena de desgracias políticas, tales como los golpes de estado, las reformas fraudulentas de la Constitución Nacional, pasando por el dictado de permanentes normas de "emergencia", que modifican completamente las condiciones pactadas en cada contrato, transformado a la inseguridad jurídica en el pan nuestro de cada día.

Todo eso, desalienta totalmente la formación de un pensamiento previsor. Queda muy claro el mensaje subyacente de que nada es definitivo, todo es provisional y durará hasta que aparezca la voluntad ciclotímica del mandatario de turno, que decidirá , según mejor le parezca, qué debe continuar y qué no.

Ese desastroso manejo de la administración de un país, impulsa a la cultura de vivir el día y no pensar en el futuro, siempre cambiante, siempre incierto.

Y si retrocedemos más aún, llegamos al terreno de la época colonial y post colonial, donde durante décadas se puede resumir el estado general del país en la palabra inestabilidad.

Desde 1810 hasta la sanción definitiva de la Constitución Nacional (con la incorporación de Buenos Aires a la Confederación Argentina en 1860), transcurren cincuenta años de luchas internas, conflictos de poder, guerras civiles de unitarios y federales, que independientemente del grado de razón que pudiera caberles a cualquiera de los dos bandos, manifestaron un desequilibrio social de medio siglo. Medio siglo en el que producir, prever, y organizarse era prácticamente una utopía.

Y retrocediendo aún más, a la época de la conquista, vemos que desde la fundación de Santiago del Estero en 1553 hasta 1810, se instaura un sistema de poder caracterizado por ser un circuito económico cerrado.

Solamente España podía decidir qué se debía producir y qué no; con quien se debía comerciar y con quien no. Las posibilidades de inversión, siempre quedaban sujetas a lo que la corona española decidiera y las posibilidades de reclamo de derechos eran nulas. Tanto por la falta de leyes, como por la falta de tribunales. Cualquier cuestión legal que se pretendiera dirigir contra la corona española, moría ahogada en la burocracia del Consejo de Indias, siendo de destacar que los tribunales al efecto estaban ubicados en Charcas (actual República de Bolivia).

El proceso judicial, escrito, lento, caro y penoso por las enormes distancias, dejó la marca permanente de desconfianza en la administración de Justicia en el criollo, es decir, en el descendiente de españoles nacido en América.

También colabora ese sistema económico cerrado impuesto por España, repleto de trabas arancelarias, impuestos nuevos, regulaciones, tasas y estatutos, destinados a obtener una renta para la corona española.

En ese contexto, donde no hay forma de iniciar ninguna actividad productiva privada si no se tiene la aprobación de España (y por consiguiente, sufrir su mordisco impositivo), sencillamente se optó por preferir como inversión, la adquisición de la propiedad inmobiliaria, aunque no se la explotara jamás.

Naturalmente, era la inversión más segura, de lenta pero progresiva valorización, sin necesidad de hacer absolutamente nada. Bastaba conque hiciera otro o que siguiera creciendo la población. La mayor valuación , llegaba por si sola.

Y en el medio, el criollo.

Atrapado en una maraña de castas, privilegios y rentas solamente accesibles para españoles nativos, limitado en su capacidad productiva a lo estrictamente disponible y autorizado por la corona española, el criollo veía su propia suerte bajo el mandato implícito de "no hacer", "no innovar", "no inventar", "no crear".

El criollo y el indio
No es ajeno el componente aborigen, ya que muchos criollos eran hijos de padre español y de madre india.
Y no era muy distinta la suerte de los aborígenes, mucho antes aún de la llegada de los españoles.

En contra de las loas y alabanzas que Enrique Rodó les canta a los aborígenes, comparándolos con seres puros y semicelestiales, la historia enseña una crónica totalmente distinta.

La América precolombina, al igual que Europa y Asia, contó con colosales imperios. Los mayas, los aztecas y los incas, generaron sólidos imperios, basados en una magnífica capacidad de organización económica y técnica, y apoyados por un excelente sistema militar.

En el caso puntual de los Incas, su inmenso imperio se extendía hasta el norte argentino, en la región denominada por ellos como "Coyasuyu".

El inca conquistó a pueblos indios más débiles, no precisamente por su capacidad de diálogo y persuasión, sino mediante el uso organizado de la fuerza y su mayor cultura militar y administrativa. Esos pueblos indios menores, eran los collas, los diaguitas, los cacanes entre muchos otros.

No hace falta ser arqueólogo para darse cuenta de la inmensa distancia que existía entre los incas y los diaguitas.

Ah...¿no fue así?. Bueno, hasta la fecha, esperamos anhelantes encontrar una pirámide del sol diaguita, un observatorio astronómico cacán, o un sistema de escritura colla que nos saquen del error.

Pero hasta ahora, los hechos hablan por sí solos: había una distancia inmensa, de miles de años de diferencia evolutiva entre los incas y los pueblos aborígenes conquistados por ellos.

Como una forma de manifestación de esa conquista, se impuso el idioma del imperio incaico, y aún hoy nos queda el quechua como lengua existente en los lugares que fueron dominio del imperio incaico.

Y otra vez se presenta el esquema del poder del imperio sobre el "imperializado".
Al ser derrotados los incas (al igual que los aztecas), los pueblos indios menores, no ofrecieron ninguna resistencia considerable al conquistador español.
Porqué iban a hacerlo? Porqué defender a quien los oprimía?

Para el colla, el cacán o el diaguita o cualquier otro pueblo sometido al poder del imperio incaico, la derrota del inca en manos del español, equivalía a cambiar un opresor por otro. Cambiar de costumbres, cambiar de religión, cambiar de dioses, cambiar de idioma, pero en esencia, la estructura se mantenía idéntica: trabajar para otro a cambio de nada.

De nada servía trabajar más, querer hacer más, aspirar a poseer más, si , nuevamente, ocurría que no se les reconocía derecho a ser dueños de absolutamente nada.

Para qué esforzarse? Para qué intentar construir o mantener una identidad, una cultura, un idioma propio? Para qué tratar de aprender a leer el idioma del conquistador, si sabían que si ello ocurría implicaba la condena a cientos de latigazos o la muerte?

La mejor estrategia para sobrevivir era, justamente, no destacarse en absolutamente nada. Hacer lo que le digan, cumplir órdenes, no crear ni generar nada, y darse al único placer permitido: reproducirse.

Permitido, porque representaba para el conquistador una mayor cantidad de mano de obra barata, y cuantos más indios hubiere, mejor, y más barata sería.

En la desgraciada existencia de los indios, (con la enorme cuota de responsabilidad que por ello les cupo a los conquistadores) su vida se desarrollaba en un furioso hoy. No hay mañana posible. Sólo hoy. Vivir hoy. Comer hoy. Aparearse hoy. Embriagarse hoy. Mañana...nadie lo sabe.

La confluencia de estas dos raíces en el criollo (es decir, la de ser hijo de español nacido en América y carente de privilegios, sumado a la genética y cultura de opresión del aborigen), agregándole a ello un contexto que no estimulaba de ninguna manera a la iniciativa, son factores prácticamente determinantes de una actitud de desinterés hacia el desarrollo, de indiferencia y temor hacia el poder político y de desconfianza hacia las leyes.

Debemos aclarar otra vez: no nos referimos al "criollo" o al "pensamiento criollo" como un característica única de una determinada manera de pensar opuesta al desarrollo.

No pretendemos usar el término peyorativo, ni pretendemos ignorar cuanto hay de positivo en la cultura del criollo. Dicho sea de paso, su sentido de la solidaridad, su apego a la tierra, su sentido de nacionalismo, su intenso sentimiento de fe y religiosidad popular, nos enorgullecen y están fuera de discusión.

Apenas recurrimos al término "criollo" ( a falta de otro más preciso), como una manera de situar en un mismo grupo social, las características que consideramos opuestas al desarrollo.

No hay, bajo ningún aspecto, una descalificación a la totalidad de la esencia del criollo, sino a una determinada manera de comportarse , observada en contraposición con el progreso.

No debe olvidarse que en mayor o menor medida, nosotros TAMBIEN somos criollos. No es entonces una crítica, sino una autocrítica.


El criollo y el Estado
El criollo percibía al Estado, como una cosa ajena a él. Una cosa de otros. Una cosa impuesta.

¿Cuanto de eso habrá sido heredado culturalmente hasta nuestros días?

¿Existirá alguna relación entre el criollo de antaño que consideraba al Gobierno como un factor ajeno y temible, con el ciudadano que destruye los bancos de una plaza o las luces de alumbrado público o los espejos de las esquinas, como quien ataca a un invasor?

¿Habrá una relación causa - efecto entre el gaucho que durante años vivía en el mismo rancho, sin hacerle mejora alguna, y el ciudadano que obtiene una casa del Instituto de la Vivienda y no la paga ni le hace ningún mantenimiento ni ninguna mejora?

¿Habrá alguna relación entre el criollo que tenía su caballo mal alimentado (aunque sobrara pasto para darle), mientras anhelaba el caballo del patrón y el criollo actual que sueña con sacarse la lotería para comprarse un auto último modelo, mientras que el que tiene se le viene abajo por falta de mantenimiento?

¿Existirá alguna vinculación entre el gaucho que envidiaba el progreso del inmigrante, insultándolo y calumniándolo, con el criollo que se llena de rencor al ver el éxito del hijo o nieto de inmigrantes, que aprovecha todo su entorno, sembrando hasta en las macetas, mientras el criollo vocifera que los inmigrantes les quitan el trabajo?

¿Habrá alguna vinculación entre el gaucho de antaño que vivía en una superficie de tierra indeterminablemente extensa y jamás trabajada, y que solamente se alimentaba de carne, con el criollo que tiene una casa con terreno de sobra, pero que destina a ese espacio como basural, sin pensar jamás en generar una huerta o un gallinero?

Las semejanzas son demasiado evidentes como para ignorarlas, y buscar justificaciones u otras explicaciones, exige una elaborada arquitectura intelectual y retórica, que difícilmente convenza de lo que resulta palmario y salta a la vista. La inigualable prosa de Arturo Jauretche, en un colosal esfuerzo de justificar esa manera criolla de pensar, solamente logra sorprender, pero no convence. Los hechos son más fuertes que las palabras.

Criollos... en todas las clases sociales
Como dijimos antes, lo más cruel, es que esa matriz de "pensamiento criollo", tan opuesta a la idea de progreso y previsión, no es patrimonio exclusivo de la clase trabajadora, ni de los asalariados de menores ingresos.

Una parte de ese pensamiento, se encuentra enquistada con demasiada intensidad en el sector de clase media, que se puede reconocer por sus manifestaciones.

La misma aversión por el ahorro y por la previsión que se detecta en el criollo de la clase trabajadora, se repite en el criollo de clase media.

De la misma manera que el barrendero municipal se compra a crédito un equipo de audio desproporcionadamente potente, o un televisor inmenso que apenas le cabe en uno de los escasos ambientes de su vivienda, comprometiendo el 50% o más de su sueldo en las usurarias cuotas que deberá pagar, por su parte, el médico criollo compra un auto lujoso a crédito, a sesenta meses, comprometiendo sus futuras facturaciones en una proporción que llega a la mitad de su promedio, por los próximos cinco años.

De la misma manera que el ordenanza de la escuela pública, recibe la noticia del embarazo que anuncia el futuro nacimiento de su sexto hijo, lo mismo ocurre con el profesional criollo, que recibe preocupado la misma noticia. Los dos, en distintas viviendas, procuran superar la aflicción repitiéndose que "los hijos vienen con un pan bajo el brazo"...

En igual sentido, cuando después de un período de recesión económica, se anuncia el lanzamiento de una línea de créditos bancarios, o préstamos personales, se encuentran en la misma financiera los criollos de las dos clases sociales, ambos solicitando el mismo crédito (con distintos montos) para lo mismo: para el consumo (casi nunca para la inversión) o para pagar deudas acumuladas de viejos créditos atrasados.

De la misma manera, el asalariado criollo y el profesional criollo, sufren estrecheces económicas, se privan de elementos de bienestar a mediano y a largo plazo, por culpa de sus conductas y estilos de vida. Ambos , si son personas decentes, sobrellevan sus dificultades con dignidad, quizás consolándose mutuamente en la convicción de que "la calle está dura para todos".

Y ambos, esperan ansiosos que "algo pase". Que aumenten los sueldos, que mejoren los baremos y coeficientes de facturaciones, que les reconozcan en forma retroactiva el bloqueo de título, que se incorpore un adicional novedoso, que los asciendan...


Pero es en vano.

Porque aún cuando ello ocurra, los criollos encontrarán la forma de absorber ese margen de ganancia, contrayendo nuevos créditos, teniendo más hijos, viajando a lugares más caros...

Es nítida esa vocación de vivir hoy. Gastar hoy. Disfrutar hoy, como dijimos antes.

Y esa conducta es, sin dudas, la manera más perfecta de evitar el desarrollo económico. Es un circuito tóxico que se puede mantener por generaciones, en forma indefinida.

Los "inmunizados"
Pero al mismo tiempo, se verifica otro segmento mucho menor de la población que parece ser inmune al sistema de desahorro y de empobrecimiento progresivo que ataca a los criollos en forma casi exclusiva.

Ese segmento, mayoritariamente, se identifica con descendientes de inmigrantes, llegados al país entre 1890 y 1940.

Muchos (por no decir casi todos) de los descendientes de inmigrantes transoceánicos, conservan los rasgos de conducta, completamente opuestos a la cultura del crédito, del consumo, de la reproducción ilimitada, del gasto superfluo...

Y es que no hay nada más opuesto a la mentalidad de un inmigrante que tuvo la valentía de arriesgar su propia vida, suerte y destino, en un viaje interminable para radicarse en un país desconocido, que la cultura del gasto superfluo y de la imprevisión.

Por naturaleza, es todo lo contrario.

Es reacio a gastar en lo que no signifique una inversión productiva. Se resiste completamente a tomar créditos, salvo que sean destinados a adquirir bienes de producción. Aspira con ferocidad a capacitarse, a aprender, a conocer. Sueña con ser próspero, y consecuentemente, es ahorrativo, (a veces hasta lo inimaginable).

Probablemente , por ser formados en familias de férrea autoridad paterna, los hijos de estos inmigrantes mantienen esos rasgos durante varias generaciones.

No se puede negar que en varios casos, se verifica un "acriollamiento" de parte de algunos descendientes de inmigrantes, pero suele ser superficial. Muchas veces basta una sacudida económica, una situación de crisis más o menos severa, para que suela manifestarse esa cultura del progreso, aletargada bajo el barniz del "pensamiento criollo".

La "vergüenza" de no haber fracasado
En algunos otros casos se da un curiosa hibridación, en el descendiente de inmigrantes o en el criollo que logró cambiar su modo de pensar, que logra un desarrollo económico mas o menos importante, y se encuentra socialmente vinculado al sector social de clase media-alta.

Sus hábitos que lo llevaron al desarrollo, son ocultados como si fueran un pecado, como una forma de acatar reglas sociales criollas.

Oculta su hábito de ahorro y previsión, predicando a veces, sin convicción las mismas frases que enuncian los criollos, aunque no se le apliquen a él. Ahorra, pero no lo dice.

Se sacrifica, se priva de gastar innecesariamente, pero no lo comenta. Más se parece a un rasgo de buena educación que a una represión de sus verdaderos valores, pero de cualquier manera, se ve obligado muchas veces, a tener que ocultar la verdad.

Es increíble.

Es tan grande la presión negativa del medio social, que verdaderas virtudes, como lo son la capacidad de ahorro, el arte de auto limitarse en la tentación del consumo, la capacidad de prever, la capacidad de organización, terminan siendo ocultadas como si fueran lacras execrables, horrendos vicios inconfesables, solo por no contradecir la ceguera general.

Conclusiones
Las conclusiones iniciales, son amargas.

Lacerantes, porque al menos desde este punto de vista, se llega a la conclusión de que le asistía razón a Jean Paul Sartre, cuando decía "No hay excusas!".

La realidad de cada uno (salvo casos extremos y raros), es consecuencia directa de elecciones diarias y cotidianas, elecciones hechas día a día, que se manifiestan en efectos a corto, mediano y largo plazo.

No hace falta estar enrolado en las filas del existencialismo , para ver que eso es verdad.

Se avizora que existe una especie de terapia de grupo inmensa, que consiste en ponerse en el rol de víctimas y en "sacar la culpa afuera".

Nunca se hacen cargo de su realidad como consecuencia de sus propias elecciones. Siempre, la culpa es la del otro; del ineficiente gobierno, de la oligárquica historia, de los malditos inmigrantes, de la discriminadora sociedad, de la voluntad de los dioses, de la maldición de Francisco Solano...

El fenómeno de la cultura del desahorro, de la imprevisión, del malgasto, van de la mano con la chatura de vida, la falta de aspiraciones, la escasez de ansias de progreso, la búsqueda de la satisfacción inmediata, el egoísmo de satisfacer YA todos los apetitos, sin que importen las consecuencias...

Pareciera ser que se trata de un fenómeno cultural, de cientos de años cíclico y consecuentemente, reiterativo, persistente y perfeccionado en el error, alentado por décadas de gobiernos que han fomentado la cultura de la empleo-dependencia, del crédito como forma de vida, que solamente se ha visto apenas reducido gracias al flujo cultural inmigratorio transoceánico.

Esa cultura transoceánica (que incluye a inmigrantes europeos, pero también árabes y asiáticos), esencialmente distinta, progresista, esforzada y previsora, que choca irremediablemente con la filosofía de vida económicamente autodestructiva del criollo, alentada irresponsablemente por pseudo intelectuales que van desde las inexplicables alabanzas al gaucho del Martín Fierro (que equivale a poner como ídolo nacional a un delincuente y a un resentido social), pasando por los "autores revisionistas" de la historia (en buena parte –sino en mayoría- , terratenientes por herencia, no por mérito propio) que hacen malabarismos dialécticos para justificar lo injustificable.

Insistir en eso, es ignorar conscientemente los hechos; es no querer ver que este país ha gastado fortunas en planes y recursos para educar al criollo, sin lograr ningún resultado válido.

Es no querer ver que la única forma que los criollos tienen de vivir, es la de tener un patrón, sea una persona o el Estado. Y un patrón, en todos los órdenes de la vida.
Un "padre" que los cobije, los proteja y los sustente. Por tras de eso, van cediendo progresivamente sus grados de libertad, y son perfectas máquinas de fabricar tiranos.

Es no querer asumir que el criollo, en su estado de mayor pobreza, no valorará jamás lo que se obtiene por la dádiva y el subsidio, y que pretender terminar con el problema de esa manera, es querer apagar un incendio con nafta.

De seguir así, irremediablemente los criollos, tendrán más hijos de los que puedan mantener, pedirán subsidios, viviendas de emergencia que jamás pagarán, y el circuito continuará indefinidamente. El que les "provea" sus pedidos y requerimientos, se asegurará una cuota de poder cada vez mayor.

Y no se soluciona, repetimos, con la "educación" (entendida como la instrucción formal que conocemos hasta hoy), porque por regla, si el criollo llega a tener el mérito de capacitarse pero no modifica su forma de pensar, el resultado no cambia mayormente, pues la instrucción primaria y secundaria y hasta la universitaria, no modifican una pauta cultural fortísima que llevan dentro: buscarán, repetimos, alguien que les "dé trabajo", porque no saben generárselo, aún cuando sean eficientísimos en su trabajo, oficio, ciencia o arte. Son, como decía Simón Bolívar, “mendigos sentados en bancos de oro”.

Esto es algo que la Generación del 80 lo vio con claridad, anticipándose 130 años al problema: el criollo (o el gaucho o como se le quiera llamar) , no tiene solución a corto plazo. No tiene aptitud para generarse soluciones de desarrollo por sí mismo.

Intentar educarlo en la cultura del desarrollo y del progreso, es una tarea titánica...que hasta la fecha, (quizás por no haber sido bien implementada) no ha producido los resultados esperados.

Ni las prédicas eclesiásticas o religiosas que insisten en fórmulas exculpatorias que no logran ningún resultado, ni los cínicos discursos políticos que solo aspiran a adularlos para munirse de sus votos a cambio de bolsones, se atreven decir lo que debería ser la premisa esencial de toda intención de desarrollo: la pobreza, no da derechos. La pobreza...da lástima.

La conclusión es terrible: a pesar de la educación, de los intentos de justicia social, de los esfuerzos políticos y espirituales... el criollo no aspira a nada.

Sólo quiere vivir hoy. Como ya dijimos antes, razones, no le faltan. Motivos, tiene de sobra: un inmenso bagaje cultural e histórico que lo ha victimizado por más de trescientos años (o quizás más, si contamos dominaciones hechas por los propios indios), lo condiciona horriblemente.

Ante ese resultado... se concluye que el desarrollo sólo ha sido posible sin el criollo como protagonista. O a pesar de él.

Pero...

Pero existe un excelente posibilidad, que sale como contraposición del análisis anterior. Una posibilidad que está al alcance de la mano de cualquier persona.

Y esa posibilidad, es que felizmente no existe un determinismo cultural irreversible, no existe una condena inapelable a quedar sumidos para siempre en el fenómeno de la atrofia del desarrollo.

Felizmente, no se necesita haber nacido en determinada familia, o tener una determinada estatura, o un determinado color de ojos o de piel... Sólo se necesita QUERER HACERLO.

Esa proverbial capacidad de adaptación del criollo, (que tantas veces le ha jugado en contra, adaptándose a la cultura de "no hacer"), es la misma que lo puede hacer crecer sin límites. Si concentrara su valiosísima capacidad de observación en asimilar las conductas de los que han logrado un desarrollo económico genuino, se daría cuenta de que todo depende de él mismo.

A partir de la experiencia histórica, se concluye que para cambiar , basta con QUERER cambiar eso y actuar en consecuencia.

Basta con tomar conciencia, con darse cuenta de que repitiendo lo que no funciona, no se logrará jamás que funcione.

El primer paso para superar la barrera de la atrofia en el desarrollo, después de haber tomado conciencia del problema, pasa por asumir la necesidad de aprender.

Y la mejor manera de aprender, la forma más natural que todo ser humano tiene, es la imitación.

De la misma manera que se aprende a hablar, a caminar y de la misma manera que se aprenden prácticamente la mayoría de las destrezas cotidianas de la vida, también por imitación se aprende a realizar las conductas y hábitos que conducen al desarrollo.

Tomar conciencia del límite de gasto, suprimir las compras a crédito, limitar el apetito de consumo, descartar el gasto social innecesario. Ejercer, en suma, la virtud de la templanza. Virtud tan al alcance de la mano como el sentido común.

Y sobre todo, aprender la conducta del ahorro, de la planificación, de la previsión.
Imitando, leyendo, investigando. No hay forma de que se pueda terminar perjudicado.

Porque una verdad de la historia (y más aún, de la historia evolutiva de las especies, considerando las hormigas, las ardillas o cualquier otro bicho que logre sobrevivir a los cambios de clima extremos) es que la capacidad de ahorrar es la base de absolutamente cualquier desarrollo económico.

Como consecuencia de gastar menos de lo que se gana, y citando a Benjamin Franklin, el resultado final, será SIEMPRE e inevitablemente un enriquecimiento, en mayor o menor grado, pero siempre, será una mejoría económica, traducida en vivir en forma REALISTA.

Vivir en forma ACORDE a los ingresos que se tienen, y planificar razonablemente la cantidad de hijos conforme a ese parámetro.

Prever lo previsible, planificar razonablemente... todo eso es consecuencia directa de la capacidad de ahorro.

Esa capacidad de ahorro, que es a la vez una formidable dosis de autoestima y de libertad individual.

Porque el que guarda, normalmente experimenta esa sensación de "solidez", de estar más allá de lo urgente, y por eso mismo, no es propenso a inclinar su cabeza ante el gobernante o patrón de turno, para suplicarle que no lo despida, que le dé un trabajo o que lo ascienda.

Todo eso, ese desarrollo no es algo que se vaya a lograr a través del crédito internacional, (ya que es vergonzoso ver que en los últimos 50 años, nos hemos comportado como país exactamente igual que el criollo que pide un crédito para pagar otro que debe desde antes), ni se consigue intentando justificar lo injustificable.

El desarrollo de un país, en definitiva, comienza por el desarrollo del individuo. Y el desarrollo del individuo no se relaciona con abstractas fórmulas económicas, sino con un elemento fundamental, que es la cultura del desarrollo, que no se enseña en ninguna escuela ni universidad, sino que comienza en el hogar mismo.

Los principios del orden, de la puntualidad, de la disciplina, del cuidado de las cosas, de la valoración del dinero como fruto de horas de trabajo, y consecuentemente, del ahorro y la previsión, donde verdaderamente se aprenden, es en el propio hogar.


De qué hablamos entonces...
Esta reflexión, no se trata de "juntar dinero". No se trata de buscar el desarrollo económico como última razón de la existencia, ni mucho menos.

Se trata de intentar demostrar que hablar de eso, es hablar también de libertad. Se trata de ser cada vez más libre, más difícil de ser dirigido por otros, más señor de uno mismo.

Se trata, en definitiva, de hacerse cargo de la propia existencia.

Se trata de una verdadera SOBERANIA INDIVIDUAL.

Se trata de ese elemento que es el que hace la diferencia en necesariamente todos los órdenes, en todos lo pueblos, en todas las culturas.

Se trata de trata de la mismísima DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA, en su aspecto más tangible, directo y práctico, que es el de ser, en la mayor medida posible, el dueño de su propio destino.